jueves, 21 de agosto de 2014

Vivir en el 2014


Vivir en el 2014

Para vivir necesitamos como mínimo comida, y como añadido ropa, un techo, una familia, sin embargo el teléfono, el coche pueden ser considerados como complementos de lujo. Para tener todo esto necesitamos un sueldo, una renta o una pensión.

Una definición de la economía seria:
Cuando realizamos un servicio o ofrecemos un producto a una tercera persona, se nos reconoce un valor y en consecuencia se nos recompensa con otro valor, puede ser otro servicio, otro producto o con dinero, que es un elemento de consenso que facilita el intercambio.

Partimos del hecho de que para que haya intercambio, crecimiento y progreso,  es necesario reconocer el valor de lo que se nos ofrece y compensarlo de alguna forma.

Lo que nos ha traído la crisis es una pérdida de valor generalizada, cualquier servicio o producto esta infravalorado, en primer lugar existe una sobre oferta de todo, o se nos ofrece más cosas y servicios de los que necesitamos o no podemos pagarlos.

Y una pérdida de valores, en los momentos previos a la crisis no robar estaba visto como signo de debilidad, y ahora lo que se lleva es mirar a otro lado, es no detenerse a mirar al otro por si nos contamina sus problemas, es más fácil pensar que la gente subsiste gracias a la economía sumergida, que reconocer que el español es orgulloso y preferirá pasar hambre, tragarse su dolor y desesperación, antes de mostrar un signo de debilidad. La sociedad se autoconvence para no ver con el argumento de que "si fuera verdad tanto paro la gente estaría en la calle manifestándose", el no ver no soluciona el problema, desde el principio de la crisis se nos trata de convencer de que no es para tanto, de que hay brotes verdes, sin embargo la lógica de las cosas nos dice que el problema es estructural y global, economistas cómo Santiago Niño-Becerra en todo momento nos han advertido sobre la lógica estructural como que cada vez hace falta menos gente para producir las cosas o que el modelo capitalismo nacido en el 1950 murió en el 2010, (1) seguir ocultando la magnitud del problema solo nos garantiza ir a peor, ir a mejor parte de un correcto diagnóstico del problema, y enfrentarse a él.

Como decíamos la sobre producción se debe a la caída brusca de la demanda a causa de la magnitud de una crisis que no se esperaba, a la facilidad de producción gracias a la mecanización, a la deslocalización de las fábricas que van cambiando de país en función de bajar costes, sin importar seguridad o derechos laborales.

En cualquier caso el exceso de stock de productos en el mercado a precios bajo coste no es eterno, el que nos llegue a casa un producto depende de una cadena en la que cada eslabón ha de ganar lo invertido, más la parte de impuestos, la parte que se necesita para funcionar, como nuevas inversiones, pagar deudas y ante todo poder vivir.

En el 2014 se funciona en una carrera en busca de liquidez, se trata de vender lo que se pueda vender, sin importar si se recuperan costes, o si se llega a pagar impuestos, no se piensa en futuras inversiones, tan solo poder vivir, aquí y ahora.

Una fábrica aunque solo trabajen robots tiene unos costos ineludibles, si no se cubren dejan de producir. El transporte está basado en el petróleo y por lo tanto sus costes son crecientes, los transportistas en la búsqueda de liquidez inmediata para poder vivir podrán realizar su trabajo sin recuperar costes, hasta que no puedan hacerlo ahogados por deudas y por el agotamiento económico, físico, moral y mental de trabajar sin que se reconozca el valor que aportan a la sociedad y no poder invertir.

En algún momento se nos decía que la creciente mecanización y robotizacion de la producción liberaría al ser humano de los trabajos duros, y dispondriamos de más tiempo libre, tanto que no sabríamos que hacer, podríamos disfrutar de todos los avances de la civilización, tendríamos a nuestra disposición parques de atracciones, ciudades enteras de ocio, deporte y consumo. Nuestra vida estaría enfocada en el disfrute personal, sin necesidades básicas de las que preocuparse, tan solo en decidir en que ocupar el tiempo.

Pero algo no está cuadrando en estas promesas que se nos hacían, porque tiempo libre ha no ser que seas jubilado, (y en el caso que lo seas con tu pensión estas ayudando a vivir a hijos y nietos), tiempo libre se ha convertido en sinónimo de desempleo, subsidio, impagos, embargos, marginalidad, desahucios, hambre, depresión y un largo etcétera de situaciones de las que no estábamos preparados, tan solo las veíamos en los telediarios a la hora de comer sobre regiones de un tercer mundo que les pasaba de todo, pero nunca imaginábamos que lo pasaríamos en la Europa presuntamente rica, preparada, trabajadora y madura.

Pero nos ha llegado, unos cuantos han dejado las cajas públicas y privadas vacías, los mismos que llevaban una vida de lujo y nos prometían que esa vida estaba a nuestro alcance. El modelo económico ha caducado y hay que descubrir otro, partiendo de reconocer el correcto valor del trabajo de cada uno.

En que momento nos pudimos creer que tiempo libre es sinónimo de más ocio y consumo. Si no tenemos algo que ofrecer y que se nos valore lo suficientemente como para poder pagar todo lo que hay que pagar, en una época en la que no se reconoce el valor de las cosas y si se reconoce no se puede pagar, lo vamos a tener difícil vivir en el 2014

Si cada vez quedan menos fábricas y cuando las hay están robotizadas, el pequeño comercio se lo comió el grande, incontables pequeñas empresas y comercios que generaban gran parte del empleo y que aportaban gran parte de los impuestos, han cerrado entre otros motivos por que se apostó por las grandes superficies, por el prestigio que daban, el amplio número de empleo que generaban en el momento de la inauguración hacia no tener en cuenta el chantaje que estas multinacionales realizaban pidiendo exenciones de impuestos y normativas para asentarse en según que municipio o región.

Uno de los sectores más castigados por la crisis son los autónomos, ese sector que se creaba su propio empleo, empleaba a su familia y a otras personas, esos pequeños empresarios que avalaron su empresa con su vivienda y con las viviendas de sus familiares y lo han perdido todo, lo de ellos y han hecho perder las propiedades y la esperanza de quien creyeron en ellos, esos emprendedores, y luchadores curtidos en mil batallas, la batalla de encontrar nichos de mercado donde ubicar su actividad, abrirse paso entre la competencia, seducir a los clientes, pero sobre todo lidiar con una burocracia absurda e irracional saturada de prohibiciones, impuestos, tasas e innumerables trabas.
Estas personas que generaban su propio empleo y el de otras personas generando una red de economía productiva para la sociedad y para la hacienda pública, pero por su propia característica desunida a la hora de defender unos derechos laborales que nunca creyeron que había que defender, porque solo pensaban en trabajar y generar un valor a la sociedad. Se ven ahora en la marginalidad del sistema, arruinados por tratar de sujetar su negocio avalandolo con sus propiedades personales, sin ahorros, sin ninguna prestación de desempleo, y lo más indecente es que recientemente han modificado los requisitos de una de las últimas prestaciones de subsidio, como la renta activa de inserción que con sus 400 euros para 33 meses ya no es aplicable a quien "nunca haya cobrado prestación de desempleo", es decir un autónomo esta fuera literalmente del sistema, incluso si quiere contar con alguna asistencia sanitaria ha de solicitar la tarjeta sanitaria para personas sin recursos (2).
Es decir que autónomos y pequeños empresarios que fueron la fuerza que ayudó a construir la llamada sociedad del bienestar, la clase media, se les ha dejado caer en los momentos que la prioridad era salvar a la banca, ahora se les tiene en la marginalidad del sistema.
En vez de contar con ellos para levantar la economía se les expulsa de sistema y de la sociedad...

Si ves a alguien pidiendo en la calle tal vez no sea un vago, tan solo en ex autónomo o un ex empresario.

Entonces que nos queda, apostar por algún tipo de Renta Básica Universal (3), el Trabajo Garantizado (4), es decir un sistema en el que la administración da un trabajo como cuidar ancianos, repoblar bosques, etc, a cambio de un sueldo.

O una renta mínima básica que aleje a la población de la marginalidad e indigencia, aun cuando los recursos son limitados y cada vez lo van ha ser más, hay que apostar por prioridades, y prioridad es que una familia no se quede sin ingreso alguno. Un mínimo ingreso proporciona comida, dignidad, autoestima, y un mínimo suelo para seguir adelante y emprender algo, y aleja a la sociedad de delincuencia y disturbios.

Estamos quitando valor al trabajo, no se crea, se expulsa del sistema a los que sabían crear empleo, el poco que hay no da para vivir.
Determinados políticos y banqueros quitaron valor a la honestidad, políticos que apostaron por los grandes eventos, de eso solo quedan mega construcciones a medio terminar, y si se terminaron son sin poderse inaugurar o usar, sin dinero ni para terminarlos, usarlos o mantenerlos. Pero a esos mega cascarones vacíos deteriorándose se le suman edificios de viviendas vaciados a la fuerza de familias que les hicieron creer que podrían pagarlos, y sin una economía productiva que engrase y de vida al sistema, pronto nos veremos en hospitales, universidades vacías y no precisamente por falta de enfermos o estudiantes, y a los bancos expulsando a la población de las ciudades por impagos.

José Enrique Hueso

(1) http://elrobotpescador.com/2014/07/11/impresionante-entrevista-a-santiago-nino-becerra-el-futuro-que-nos-espera/

(2) http://www.citapreviainem.es/parados-tarjeta-sanitaria/

(3) http://es.m.wikipedia.org/wiki/Renta_b%C3%A1sica_universal

(4) http://www.economiacritica.net/?p=3477#more-3477