jueves, 9 de enero de 2014

Capricornio 2014 Construyendo el mundo que queremos

Capricornio simboliza la búsqueda de nosotros mismos, una búsqueda que nos lleva a la montaña, las seguridades ya no nos compensan la escasez de libertades.

No es la rebeldía adolescente que cree que sabe cuando no sabe, es el inconformismo de quien ha hecho lo que se le pide y tiene el convencimiento interno de que puede mejorar su vida y la de los demás mejorandose a si mismo y que el campo de experimentación que se  le ofrece no le basta.

Es cuando preferimos la verdad experimentada por nosotros a la verdad enlatada, ajena y lejana.

Cuando preferimos la inseguridad sanitaria de nacer en un pesebre al control de los Herodes de turno.

Nuestro inconformismo nos lleva a dar la espalda a lo que no se renueva, a lo que no palpita con nueva vida, preferimos ser solitarias cabras en el monte a ovejas en el rebaño esperando comida preparada.

Es una búsqueda interior que abre caminos en el exterior, las ovejas que se quedaron en la granja observan de lejos las desventuras de su compañera alocada, pero las desventuras se tornan en aventuras, pronto otras ovejas siguen la senda de la pionera, para crear cada una de ellas su propia senda, su propia verdad, aunque la verdad de uno sea la perspectiva singular de una verdad mayor inclusiva y universal, aunque el camino solitario sea en realidad la pieza de un engranaje de una maquinaria llamada humanidad y para que funcione bien la máquina ha de funcionar bien cada pieza por pequeña que sea.

La búsqueda interior se torna en compromiso en el exterior, se vuelve de la montaña con nuevas herramientas para curar, aliviar y renovar el mundo que abandonamos.

La crisis económica y etica actual nos da el mejor contexto para construir el mundo que queremos.

Es en el caos donde pueden surgir nuevas ideas, es en el desmoronamiento de lo establecido dónde las nuevas propuestas tienen sus mejores oportunidades.

Cuando caen los viejos árboles la inseguridad entra en el bosque, pero también entra la luz en el rincón más oculto, el espacio dejado por el viejo árbol guardián permite crecer a las nuevas propuestas de vida, el viejo árbol ofrece su madera para nuevas construcciones.

Es momento de buscar lo mejor de nosotros y preguntarnos que mundo queremos.
Dejemos atrás la indignación, la inseguridad y la angustia por ver caer el mundo que conocemos, pongamos en nuestra mochila aquellas esperanzas de un mundo mejor y más justo del que siempre creímos posible, e iniciemos la marcha hacia el mundo más justo que vamos a construir entre todos.

Dejemos atrás las heridas de antiguas batallas, empezamos de nuevo, lo que tengamos en mente y sentimiento son las herramientas con las que construimos el futuro y disfrutamos el presente, usemos la esperanza de un mundo mejor como nuestra principal herramienta. Usemos sólo herramientas constructivas y positivas.
Valores eternos de dignidad, felicidad, alegría, igualdad, fraternidad, libertad que idiologias, religiones y revoluciones han intentado implementar en el pasado tienen ahora nuevas oportunidades, aunque siempre intentando no repetir errores.

Cojamos las cenizas y los escombros y construyamos nuevos ladrillos, con cemento hecho de Amor Incondicional construyamos los cimientos del Mundo Justo que el Ser Humano se merece.

Amor incondicional a la dignidad humana, a los derechos y justicia universal, sanidad, vivienda, educación y una economía que de trabajo digno a todo el mundo.

Amor incondicional a la humanidad que es la energía capaz de restaurar y curar.
Restaurar con bases más justas los pilares de la civilización; democracia, justicia, sanidad...

José Enrique Hueso