martes, 18 de febrero de 2014

La libertad y el periodismo

En En un mes han cambiado los directores de tres periódicos de referencia, El Mundo, La Vanguardia y El País, periódicos que ya no son capaces de sobrevivir sin ayuda externa, hasta ahí nada nuevo en el panorama, desde el pequeño autónomo que es incapaz por mucho que trabaje de cubrir sus gastos básicos de subsistencia, hasta los propios Estados que han de recurrir a "los mercados" para conseguir esa preciada liquidez que a casi todo el mundo se le niega aunque sea para comer.

Difícil época en el que trabajar es sinónimo de endeudarse, el valor que genera el trabajo es inferior al valor que gastamos en la propia subsistencia.

El que "los mercados" compren deuda de los Estados ha llevado en España a cambiar la Constitución para priorizar el pago de esa deuda aunque el pueblo se muera de hambre, los derechos básicos pasan a un segundo plano mientras haya que pedir dinero fuera. Los derechos son sacrificados por la sostenibilidad del sistema, es decir, por estar a merced de quien te presta el dinero.

El que un ciudadano no pueda pagar un recibo de luz supone el corte del suministro aunque este nevando y estés muerto de frio, y lo mismo del agua y de la vivienda, por una sola mensualidad impagada tu casa ya no es tuya, el resto que pagaste con años, décadas de trabajo no es tenido en cuenta.

Los periódicos de referencia ya no cubren costes, consecuencia de que los ciudadanos ya no compran el periódico, porque no hay dinero para lo básico y cuando lo hay por culpa de la cultura del todo gratis y todo vale. Pero un periódico de referencia no caerá fácilmente mientras haya "mercados" interesados en lavar su imagen, lo mantendrán mientras quede algo del antiguo prestigio.

Creíamos que ni las guerras, ni las dictaduras podían silenciar o suavizar la línea editorial de un periódico, una radio o una televisión, sólo ha sido necesario restringir la capacidad de consumo de los ciudadanos para verlo.

La sociedad de consumo es el modelo económico que más capacidad de comprar bienes y servicios a dado a la gente, y también ha permitido unos derechos, como el derecho a una información independiente de otros poderes económicos o políticos.

Pedir financiación condiciona la libertad, una sociedad con una economía productiva débil, no es una sociedad libre.

Sin recursos económicos es difícil ejercer la libertad, ni cuando el trabajo no paga la subsistencia.

http://www.elplural.com/2014/02/20/las-emocionales-conexiones-del-area-de-economia-de-el-pais-con-el-mundo-del-pp/