lunes, 15 de diciembre de 2014

Capricornio 2014, la conciencia grupal.

Capricornio 2014, de la inercia grupal a la conciencia grupal.

Los tres primeros representan la totalidad, los seis siguientes desarrollan las perspectivas individuales, los tres últimos inician la conciencia grupal.

Lo primero para desarrollar la conciencia grupal es conocerse a si mismo en un mínimo, aunque nunca uno se conoce lo suficiente, ya que el conocerse y conocer es un camino, no un destino, pero ha de haber una sólida conciencia de si mismo para ser útil al grupo, de lo contrario somos un número más, útil para seguir y obedecer, para que el grupo sea fuerte en la línea horizontal que marca el líder o la mayoría, pero no tanto para ayudar a subir el nivel de conciencia del grupo.

Hay muchos niveles de relación grupal seguido de etapas en los que se busca la soledad.

Los primeros grupos son la familia, que tienen una estructura más o menos preestablecida, cada miembro va asumiendo unas responsabilidades en principio según unos roles, pero si hay respeto, armonía y empatia según preferencias, y cada uno puede encargarse en cualquier momento de la parte del otro.

Los grupos de juegos de la infancia donde aprendemos a relacionarnos, básicamente a aprender donde te ponen los demás unos límites y uno donde es capaz de poner los límites a los demás para defender lo propio.

La educación en la infancia debería dar prioridad a aprender a conocerse a si mismo y aprender a relacionarse con los demás, ya no tanto como aprendiendo por instinto tal como hace la naturaleza con juegos donde se aprende lo básico, que es saber quien es más fuerte, saber como imponer o obedecer, el ser humano es más complejo. Necesita aprender a ser autosuficiente y al mismo tiempo a trabajar en equipo, gran parte de los traumas que vive la gente y la violencia doméstica, tiene una base en el miedo a la soledad, miedo al rechazo.

Formar parte de grupos, participar activamente en ellos no nos lleva necesariamente a desarrollar la conciencia grupal. Se puede estar, participar, trabajar, incluso al nivel de anular el propio yo, se puede hacer todo eso sin tener conciencia grupal, simplemente dejándose llevar por la inercia grupal.

La inercia grupal, es la fuerza del número, el calor de la mayoría, la seguridad del clan, el no sentirse solos, el sentimiento de pertenencia a un proyecto con más personas, compartir tiempo, afinidades, objetivos. En la inercia grupal no se piensa, el grupo te provee de lo que necesitas, entonces te dejas llevar por el grupo.
El problema viene cuando no puedes apagar la llama de la curiosidad, no paras de hacerte preguntas y necesitas respuestas que el grupo no es capaz de dar. Esta actitud que viene del instinto de evolucionar acaba por poner en peligro la paz social de la inercia grupal.
Este peligro no existe en un grupo que basa su funcionamiento en la conciencia grupal en vez de la inercia grupal, pueden coexistir miembros con diferentes inquietudes y necesidades diversas, incluso antagónicas pero comprenderse y apoyarse.

En la inercia grupal el movimiento lleva al clan por caminos homogéneos, pero la cohesión es puntual y depende de la esperanza depositada en un proyecto, en un líder, en una creencia, en una ideología, pero tarde o temprano surge la fricción, el conflicto.

La conciencia grupal crea un ambiente de armonía, no hay fricción al haber respeto y empatia con la circunstancia de cada uno, no es prioritario la fuerza del número, ni hay necesidad de proteger la cohesión,  simplemente es la suma de individualidades conscientes y seguras de si mismas. El ambiente de armonía es el caldo de cultivo de la creatividad, la clave pasa de la necesidad de cohesión a la aportación creativa desde la fluidez y empatia.
De la unión por el pensamiento único a la unión por afinidad y participación en la diversidad.

Llega un momento que la inercia grupal se convierte en una limitación para quien necesita preguntarse cosas para las que el grupo no tiene respuestas. Por otra parte el grupo que funciona con inercia identifica como hostil a quien no se sacia con lo que provee el grupo. Es un momento que uno no puede seguir en el grupo sin entrar en un proceso de fricción y conflicto, primero con sigo mismo y después con el grupo y el grupo tratará de proteger su funcionamiento de miembros que perturban la paz social que se basa en el pensamiento homogéneo, en el mirar a otro lado por el bien de la mayoría.

En el inicio de la conciencia grupal se rompe el dique del yo, uno ya no es el epicentro del universo, se es consciente de la realidad de los demás, se quiere aprender, conocer las otras perspectivas, participar de las experiencias de otros, que gracias a la conciencia grupal la realidad de los demás se siente y vive como propia.

En la conciencia grupal no hay necesidad de imponer, ni de obedecer, ni miedo a la soledad o al rechazo. Pero todo movimiento es pendular, de no tener empatia, ni considerar las circunstancias de los demás, podemos llegar a dar tanta importancia a las circunstancias de los demás y olvidarnos tanto de nosotros mismos, que volvamos a delegar nuestra curiosidad, esperanza y motivación en el grupo, que nuestro avance evolutivo se ralentice por tratar de satisfacer las necesidades de todo el mundo, perdiendo de vista que se es más útil a los demás si somos útiles a nosotros mismos. Que ser útil a la sociedad es reconociendo la necesidad con criterio de eficacia y gestión de recursos, y no simplemente por ver contenta a la gente.

Con la evolución el yo crece y en su expansión rompe sus limitaciones y da paso a ser consciente del entorno como parte de si mismo. Como la semilla cuando llegado el momento rompe la cáscara de protección, se abre paso por la tierra y entre las otras plantas que irrumpieron antes, deja la oscuridad protectora de sus muros y de la tierra para descubrir un mundo más grande y diverso.

Un tsunami de las realidades, sentimientos e inquietudes del entorno inundan a un yo que acaba de salir de su epicentro. Empieza una nueva etapa de relación y convivencia grupal, en cada nueva etapa nos vamos alejando del dejarse llevar por el grupo a encontrar grupos que basan su funcionamiento en la fluidez y en la diversidad, en la comprensión y empatia. Es como cuando hay aceite en un motor, cada pieza del motor sabe de su tarea, no se compara con ninguna otra, y su aspiración es realizar un buen trabajo, mejorarse a si mismo para que la suma del trabajo de los demás convierta el resultado en el funcionamiento del motor, por mucho movimiento que haya no hay fricción gracias al aceite que sería la conciencia grupal.

No hablamos del amor ya es una palabra devaluada que se usa para todo, básicamente para definir un sentimiento de desear y ser deseado. La conciencia grupal no es un sentimiento, ni un deseo, es la capacidad de percivir otras realidades como propias, desde la desnudez de lo que son, sin esperar, ni desear, ni querer modificar nada. Su energía es la fluidez.

Capricornio se representa como la obeja que cansada de la monotonía de la seguridad se transforma en cabra que sale del rebaño en busca de aventuras en el monte. Entre la seguridad y la curiosidad elige lo segundo, esta muy bien la seguridad y el abrigo del grupo, pero hay momentos que no es lo que necesitamos.
La vida está organizada en ciclos, unas etapas nos bullen las preguntas, la sed de aprender y experimentar, de expandirnos, el mundo se nos queda pequeño, el calor del hogar se torna asfixiante, nos es más seductor el frio, la incertidumbre y la soledad del horizonte, en otras etapas buscamos la vuelta al hogar, el descanso del guerrero, el dejarse querer y cuidar por el grupo, y aportar al grupo el néctar de nuestras experiencias.

En otros tiempos era habitual que en un momento dado alguien lo dejara todo, familia, posesiones e iniciará un camino de soledad, deambulando sin rumbo fijo, o recluido cómo ermitaño en busca de más conocimiento. En la era de la globalización, donde las tecnologías y el transporte nos permiten una movilidad solo condicionada por el deseo y la capacidad económica, es la era que más solos podemos sentirnos estando con gente. Es la era de los hombre espejos o invisibles, entre tanta gente, tantas cosas que ver y oír, si no te ven y ni te oyen, no existes. Es la era que no existes, ni te buscan si no es para pagar una factura.
Se puede sentirse solo estando acompañado, no hace falta dejar el rebaño. Estan mal vistos los momentos de soledad, cuando son los momentos que podemos escucharnos y conocernos mejor.

José Enrique Hueso

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Sagitario 2014

Sagitario 2014

Sagitario tiene la fuerza de la mente enfocada, es capaz de identificar un objetivo, lanzar la flecha, llegar y materializar la idea.

La evolución se manifiesta por ciclos. En cada ciclo  pasamos por los doce signos, cada año pasamos, y en cada reto, en cada proyecto, en cada problema transitamos por doce etapas con sus doce perspectivas, dependiendo de si aprendemos todo lo que podríamos aprender, el nuevo ciclo seria como una vuelta de espiral abierta y ascendente, todo lo que aprendemos se incorpora en la forma de pensar, de realizar y así progresamos, así cada paso por las doce etapas será diferente. Si nos limitamos a vivir sin aprender, la vuelta será más en círculo, atrapados en el tiempo.

Todo número impar representa la síntesis de lo aprendido en el número par que le precede. El impar es síntesis y el par relación. Los tres primeros números representan la totalidad, Géminis representa la síntesis de todas las dualidades, es el amor. Leo es la síntesis de dos dualidades, del cuatro, el constructor. Leo es la síntesis del corazón. Libra es la síntesis de tres dualidades, es la síntesis de los caminos, de los 7 rayos. Sagitario es la síntesis de la relación de dos cuatros, es la síntesis de la mente.

Si salimos de Escorpio sin haber aprendido su mensaje, que es uno de los más difíciles, que es reconocer nuestra incapacidad para solucionar un problema y aceptar la ayuda de nuestro yo superior, es renunciar al conflicto, (si 4, Cáncer ha de encontrar la armonía atraves del conflicto, 8, Escorpio ha de trascender el conflicto renunciando a él), para no alimentarlo y poder ser receptivos a cualidades superiores. En cada paso por Escorpio dejemos las armas contra nosotros mismos y contra los demás. Dejemos la dualidad ataque/defensa y dediquemonos a crear. Si no comprendimos esto, y seguimos creyendo que todas las cosas se arreglan con más tesón y paciencia,  al pasar a la etapa Sagitario recuperaremos energía, ya que al no estar en una prueba Escorpio no perdemos energía haciendo las cosas mal. Pero la niebla y los espejismos no superados nos siguen y nos vemos una vez más como Don Quijote luchando contra molinos creyendo que son gigantes y enemigos. O disparando flechas en todas direcciones.

Sagitario tiene la fuerza de la mente enfocada, es capaz de identificar un objetivo, lanzar la flecha, llegar y materializar la idea, siempre que hubiera superado los espejismos en Escorpio.

La mente enfocada y atenta, transciende el horizonte, derriba barreras y ve lo real sin entretenerse en juegos de ilusión. Dice un refrán oriental que "la constancia es más fuerte que el destino", cuando la mente se asienta sobre lo real, sobre un corazón sereno y amante de cada instante, pero alejado de lo que no tiene base, es capaz de idear mundos y construirlos.

Cuando nos veamos en una etapa Sagitario, es aconsejable verificar la realidad del objetivo por el que luchar, saber si son gigantes o molinos, y preguntarse si son gigantes que han hecho para que luchemos contra ellos, redirigir las flechas hacia lo constructivo aprovechar cada instante, cada energía para crear. Luchar es fácil, tenemos miles de estímulos y justificaciones que nos provocan, pero deshacer entuertos, ser personas solución en un mundo suplicante de soluciones, no es difícil si nos lo proponemos. Derribar el mundo lo hace cualquiera, crear algo bello y útil es lo que hace falta. seamos Quijotes luchando por un ideal o mejor, dando vida a los ideales.

José Enrique Hueso

Por último unas palabras sobre Don Quijote de Arturo Pérez-Reverte.

GUADALAJARA, 3 de diciembre.- “En estos tiempo de incertidumbre, de zozobra, de gritos pidiendo justicia tanto de un lado como del otro del Atlántico, cuando palabras como sociedad, sistema, Patria, están en cuestión tanto en España como en América, es bueno tener algunas certezas que lo ayuden a uno a centrarse, a encontrarse”, comentó ayer Arturo Pérez-Reverte.

“La palabra Patria está sometida a revisión, pero hay un concepto que puede sustituirla con gran ventaja: la lengua. En estos momentos de turbulencia, la lengua es la única patria que no está puesta en cuestión. Tenemos 500 millones de personas con quienes podemos compartir esa patria que se llama lengua española. Es una patria nobilísima, hermosa, por la cual es dulce y decoroso trabajar, vivir y morir. De esa patria común, El Quijote es la bandera, la única bandera no sospechosa”, agregó.

Quijotes y Sanchos de América.
Pérez-Reverte, Destacó que el problema de una lucha es cuando ésta no tiene ideología, cuando es puro rencor. “Mi miedo es que México, España y el mundo vaya hacia una lucha de rencor, de venganza; pero con El Quijote en la cabeza y el corazón esos jóvenes que hacen arder un contenedor en la calle tienen algo por qué luchar. Al mundo que viene le deseo muchos Quijotes, para que ese fuego sea un fuego que construya, no sólo que destruya”.

“América está llena de Quijotes y Sanchos, de gente noble que está intentando combatir contra molinos de viento gigantes, deshacer entuertos y salvar doncellas menesterosas. No es una batalla perdida, es un continente que está vivo.

“Europa está muerto, es un cadáver. El futuro es América y está lleno de Quijotes y Sanchos. Fracasarán, pero la lucha es lo que hace que eso sea noble. Mi posición es optimista con América, con México y con España, creo que en Europa se vive el final de un mundo. Ustedes nos hacen vivos”, subrayó.

http://m.excelsior.com.mx/expresiones/2014/12/03/995620

lunes, 24 de noviembre de 2014

El karma

El karma

Se conoce como la ley de causa y efecto, aunque la vida misma es una sucesión de causas y efectos, todo lo que existe es un efecto producto de unas causas.

El karma es como un sistema educativo que nos ayuda a comprender lo que hicimos mal. Y en sus ciclos de entrenamiento nos guía para saber realizar las cosas bien.

El karma no está hecho para castigar, ni fastidiar, ni para atar a nadie en ciclos eternos imposibles de salir.
La misión del karma es que veamos, interioricemos, comprendamos, nos demos cuenta, actuemos en consecuencia y que lo hagamos bien.
Que seamos seres conscientes y competentes de las posibilidades y energías de que disponemos.

En un mundo en que si no vemos, no sentimos y aun viendo retiramos la mirada, el karma en vez de parecer un sistema educativo nos parece un sistema judicial y penal.

En ocasiones el karma parece una condena que abarca encarnaciones enteras, pero no tiene por que ser así, es nuestra resistencia a aprender, a adaptarnos al presente lo que hace al karma cómo una carga de cosas mal hechas del pasado.

En el constante movimiento pendular y cíclico de la vida, cada instante es un universo en sí, tiene las claves para seguir atrapado en planes de estudios a largo plazo o comprender en segundos lo que nos toca comprender y pasar a otra etapa.

Aprender es poder. Para los atajos hay que juntar varios ingredientes; un poco de inconformismo,  mucha curiosidad, ganas de aprender cosas nuevas, desapego a la hora de dejar atrás aquello que sirvió, pero que ya no sirve, en el caso que queramos dejar atrás a personas o se hace con las normas básicas de "no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran, ni dejar que nos hagan lo que nosotros no les haríamos", o nos atamos a nuevos karmas. En ocasiones hay personas que las vemos como que nos frenan, dejarlas atras incorrectamente, con modos innecesarios es unas de las causas que uno acaba tomando decisiones que le hacen retroceder en vez de avanzar, dejarlas atrás sin haber aprendido lo que nos han de aportar significa que aunque cambiemos de continente nos vamos a encontrar a personas similares allí donde vayamos.

Pero lo que más necesitamos es la actitud de estar atentos y serenamente expectantes, tomarse el tiempo necesario, (no llega antes quien más corre), para observar con atención lo que ocurre en nosotros y en el entorno.

Obsevar con atención y desapego las cosas y circunstancias de la vida y poco a poco las capas de espejismos y pre-juicios que envuelven la realidad van cayendo, vamos viendo como se mueven y encajan los mecanismos del universo para crear las realidades. Realidades que están hechas para mostrar y liberar todo el potencial de lo bueno y constructivo.

Estar atentos como para ver como se moldea la realidad, y poder ir por delante del destino, si nos entretenemos en cosas y actitudes erróneas el destino nos lleva por la evolución a empujones e insatisfacciones.

No nos ata el karma, las paredes de nuestra celda son los espejismos, los prejuicios, los traumas, los apegos, la falta de curiosidad y de constancia, la falta de comunicación, es normal ver cosas que no son, pero no podemos perder tiempo en ello, ante el primer síntoma de que nuestro análisis de la realidad es erróneo hay que actuar de inmediato y volver a evaluar la situación, con serenidad y desapego, buscando la fluidez y la libertad.

Normalmente observamos atraves de nuestro inconsciente que rápidamente clasifica y archiva, bajo apreciaciones tan subjetivas cómo que lo bello es bueno, lo simpático es generoso, la agresividad ofrece seguridad, el cordero en ningún caso es un lobo disfrazado, el mal se manifiesta con cuernos y pezuñas, y una larga lista de ejemplos, que el marketing de ventas conocen tan bien.

La observación ha de ser consciente, serena y desapegada, para ver la realidad tal como es. Los conflictos, la acumulación de karma (cosas que comprender), surgen de que cada parte ve la realidad a su manera, si la visión es real pero diferente tan solo denota que cada uno ve la realidad desde otra perspectiva y hace falta un poco de empatia y curiosidad para ver desde otras perspectivas que no sean las nuestras, el problema se agrava cuando nuestra visión esta distorsionada por no observar en tiempo real y con desapego las cosas, al contrario, basamos nuestros análisis en la base de datos gestionada por el inconsciente y la memoria, base de datos poco fiable.

El karma genera circunstancias para que nos demos cuenta de cosas, circunstancias que pueden ser como toques de timón, para que veamos cosas que pasamos de largo.

Se le llama ley de causa y efecto porque cuando hacemos algo mal tarde o temprano recibimos ese toque de atención.
Aveces nos preguntamos porqué los malos hacen muchas cosas mal y parece que disfruten de inmunidad karmica, mientras que una persona altruista tiene un error y al instante siente el peso del toque de atención karmico.

El karma no pasa por alto nada, no es lento, ni rápido, se adapta a la velocidad de comprensión, para quien tenga cosas que comprender acumuladas será lento, para quien comprenda con facilidad será instantáneo, el objetivo es que se comprendan las cosas.

Consejos para que el karma sea un aliado y no un lastre.

Primera regla: Tratar de evitar los errores de acción: "no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran"

Segunda regla: No caer tampoco en los errores de omisión: "ni dejar que nos hagan, ni a nuestro entorno lo que nosotros no les haríamos"

Tercera regla: no caer en errores de acción tratando de evitar los de omisión y viceversa.
Cuando falla la segunda regla aplicar la primera, y viceversa.  Tratar de que no nos dañen, pero sin hacer daño. Es todo un reto, es la razón y el sentido de la vida. Somos el cuarto reino, nos toca comprender la armonía atraves del conflicto para pasar al quinto.

La dificultad del ser humano tal vez sea que se le pide que actúe como hijo de Dios en un mundo donde rigen las leyes de la naturaleza, donde el más fuerte es el protegido por la evolución, y para estar vivos hay que comerse a otros. Aunque la naturaleza sea obra de Dios, en ella rigen leyes diferentes, de hecho cada Reino tiene sus propias particularidades. Pero al ser humano, al hijo del hombre y de la mujer, al hijo de la naturaleza se le pide que actúe en la naturaleza con las leyes de reinos superiores.

Cada etapa de la evolución tiene sus propias leyes y reglas, según uno va avanzando de etapa se han de ir dejando atrás esas reglas y aprender las nuevas de la tapa correspondiente, las reglas de la etapa anterior aunque uno ya no sirve con ellas, han de ser respetadas, por habernos servido y por servir a otros.

El ser humano ha de ir transcendido etapas con sus reglas correspondientes,  en cada etapa aprender a hacer las cosas con nuevas reglas, nuevas herramientas, nuevos métodos. No se puede mirar atrás para añorar como se hacían las cosas, pero si para recordar las dificultades de entonces y comprender mejor a las personas que están en esa etapa.

El karma es como la justicia del universo, pero no es una justicia ciega, la justicia ha de dar a cada cual lo que necesita. La justicia ciega saca el pez del agua para que no se ahogue, la justicia humana aun funciona con las reglas de la naturaleza, basadas en liderazgo de la evolución por el fuerte, así encarcela a quien roba un pan para sus hijos y no ve el banquero que arruina a una nación. Afortunadamente el karma tiene buena visión y no necesita pruebas ya que trabaja desde las causas y las intenciones. Pero no esperemos que castigue el mal al estilo que gustaría a quien es agraviado, con el ojo por ojo y diente por diente, acabamos todos ciegos y mellados, su prioridad es que se comprendan las cosas y como las causas generan los efectos. Ahora bien según avancemos en el sendero de la evolución será cada vez menos permisivo con nuestros errores de acción o de omisión.

Aveces podemos pensar como dijo un amigo: "señor llévate a los malos que los buenos se van solos", estamos en un planeta duro, con pruebas y retos de envergadura, se nos pide que actuemos como hijos de Dios, en un mundo que premia la crueldad, y devora a sus criaturas si las ve débiles.

Hay ocasiones que cuando el alma termina su trabajo, es decir el ciclo de entrenamiento asignado a la vida de la persona, el alma se plantea dos opciones, embarcarse en nuevos proyectos o autorizar la retirada al ver la personalidad agotada y desmotivada. Cuando ocurre lo segundo nos podemos ir al otro barrio con un descuido. Aunque normalmente el alma está esperando a que la personalidad aprenda lo suficiente como para que le de la oportunidad de acercarse a ella, y que la personalidad agotada de tantas derrotas empiece a escuchar la voz de la conciencia, del alma.
Si sentimos que bullen en nuestro interior nuevos proyectos, nuevos retos tal vez hemos terminado un ciclo y nos hemos reenganchado en otro. Surge la necesidad de realizar algo, puede que nadie lo entienda, pero nos enfrentamos a nuestro karma, que al fin y al cabo es a quien acabamos rindiendo balance. Si se trata de una necesidad que surge del instinto, del deseo, del intelecto, de dejarse llevar por otros o del alma es algo que al final de la partida sabremos, no obstante la fluidez es una pista.
Hay karma colectivo, pero la responsabilidad es individual, es uno quien se enfrenta a la balanza. No perdamos tiempo en lamentos, reproches, justificaciones, ni esperanzas, estemos atentos ahora.

La función del karma es ayudar a cada uno en su medida a conocerse a si mismo, a conocer el potencial de que dispone y a usarlo con competencia.

José Enrique Hueso

sábado, 1 de noviembre de 2014

Escorpio 2014

Escorpio 2014

Cada signo representa una forma de hacer las cosas, unas prioridades diferentes, resolución en Aries, paciencia en Tauro, relación en Géminis, creatividad y seguridad en Cancer, valor en Leo, trabajo bien hecho en Virgo, para Libra el equilibrio y su preocupación por la equidad es importante, otra caso es que estas prioridades se consigan, que basta para que busques algo, para que lo tengas más difícil.

Pero Escorpio representa una forma de hacer las cosas un tanto particular, se nos dice que Escorpio representa el ganar renunciando, el vencer cediendo.

Normalmente aprendemos el significado de estas palabras después de haber llegado al agotamiento físico, haber caído arrodillado impotente ante la hidra. Hemos agotado todos nuestros recursos, físicamente no podemos más, ni anímica, ni mentalmente, hemos agotado todas las ideas, luchado con todas las armas conocidas, ni siquiera el amor y la compasión nos han servido, una vez más nos vemos derrotados, preguntándonos cómo podemos haber fallado con la trayectoria de éxitos del pasado, con el despliegue de ideas y recursos.

Escorpio no es cualquier signo, ya sabemos que una personalidad de este signo necesita experimentar hasta el final, no le basta que le digan que al final del camino hay un precipicio, necesita caer en él, necesita experimentar la experiencia en todos sus límites.

Las claves que aporta Escorpio son importantes, gran parte de los problemas que enfrenta la humanidad individual y colectivamente, y sobre todo los problemas estancados cómo las guerras crónicas, tienen parte de causa en no comprender las "claves Escorpio".

Como identificar cuando estamos ante un problema que requiere usar estas claves:

Cuando por mucho que hagamos perdemos, cuando cada vez nos sentimos más débiles.

Un problema que ha de ser resuelto con estas claves crece ante nuestra resolución de lucha, incluso aunque sea con armas de amor, nos sentimos cada vez más débiles al tiempo que crece el problema.

La clave es la renuncia a usar lo conocido, ofrecer el problema a nuestro yo superior, arrodillarse y usar la poca fuerza que nos queda para elevar el problema a instancias superiores.

Es una clave importante ya que nos obliga a ascender en nosotros, tenemos que buscar una trampilla más en lo más alto de nuestra cabeza y subir un piso más, ver las cosas desde más altura.

Esta ascensión se logra al comprobar nuestra incompetencia con los recursos conocidos, renunciar a esos recursos y elevar nuestra circunstancia a nuestro yo superior.

José Enrique Hueso

miércoles, 29 de octubre de 2014

La felicidad y la dignidad.

Hola María.

Todos queremos ser felices, pero como cualquier cosa que queremos ser, basta para que avancemos un poco para que el destino se empeñe en ponernos delante circunstancias que evidencian lo que nos falta para andar en ese camino.

El que basta para creer que avanzas para darte cuenta del camino que falta, porque todo lo que ocurra va ha señalar tus limitaciones en esa área, no ocurre por hacer las cosas mal, ocurre por darnos cuenta, por estar en el camino, por estar aprendiendo, por estar en movimiento, por estar vivos.

Creemos que estamos avanzando en estar serenos, que ya no somos susceptibles y cuando menos te lo esperas acabas saltando. Y así en muchas cosas. Llevas años siendo coherente y un día dejas de serlo. Años sin mentir y como Pedro te descubres a ti mismo negando a Jesús, etc.

Aveces perderemos la alegría, la serenidad, pero hay algo que no podemos perder, es la dignidad, y la solemos perder por no valorarnos, por no saber defendernos en una sociedad que funciona con las reglas del glamour, de los depredadores y carroñeros, por amar sin ser correspondidos, por dar a quien no valora lo que damos. Pero la dignidad es algo sagrado, perderla en ocasiones requiere alejarse de todo para recuperarla. Es nuestro norte donde aferrarnos en los momentos de tempestad para recuperar el camino. Camino individual que en ocasiones compartimos con otros, pero individual, como es individual la responsabilidad de que nos vaya bien o mal, ser feliz o vivir amargado, reprochando y lamentando.

Llevamos en nuestro interior las semillas de todo lo bueno, pero las semillas de lo bueno requieren atención y cuidados a diferencia de las de lo malo que basta con dejarlas hacer para que lo invadan todo y maten a las buenas. Por eso el vivir el presente sin principios, ni valores nos lleva a ser campo fértil para las semillas del caos. Vivir el presente con curiosidad y ganas de aprender, teniendo claro el principio de "no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros", que es versión más adecuada para la sociedad/jungla en que vivimos de "amar al prójimo como a uno mismo".

Si podemos disfrutar del presente; estando serenamente expectantes a lo que ocurre dentro y fuera, en una armonía donde todas las vidas existen y se manifiestan sin miedo a ser agredidas, ya no quieres moldear el universo a tus apetencias, ves, sientes el universo en todo su belleza, en todo su movimiento, en toda su libertad, no deseas nada, participas de todo.

Busquemos las semillas de lo bueno y con tiempo y atención, tendremos un buen jardín.

José Enrique Hueso

lunes, 27 de octubre de 2014

La felicidad

Que es la felicidad 

Se han escrito ríos de tinta sobre la felicidad, todo el mundo la anhela y la busca, como la alegría, el amor...

Se podría hablar de tres tipos de felicidad; la circunstancial, la media y la interna.

La circunstancial es la más común, es un breve espacio mental y emocional entre dos tristezas. Una sorpresa agradable, un día que sale bien, un día que todo fluye para que salgan las cosas bien, un reencuentro, un abrazo, una sonrisa, etc y esas miles de pequeñas cosas que hacen la vida más agradable. Es un breve espacio agradable en el que salimos de la rutina gracias a un acontecimiento concreto.

La media, seria el balance que vamos teniendo de esos momentos, si estamos en un ciclo de vida de esos que durante unos años todo fluye para que nos salga todo bien, es un período en el que si nos preguntan diríamos que llevamos una existencia feliz, al contrario de esas rachas de vacas flacas que todo sale torcido y parece que el universo esta en contra nuestra. Vamos acumulando experiencias, si tenemos más positivas que negativas, o aunque haya pocas positivas pero les damos más valor, el balance será positivo.

Estas dos felicidades dependen de circunstancias externas.

La felicidad interna es un estado interior, ser feliz no requiere, ni necesita, nada externo, es una filosofía de vida, una forma de ver la vida de dentro a fuera, si estamos bien, el mundo esta bien, y estar bien es responsabilidad propia.

Hay ingredientes que mejoran el resultado, así por encima, podemos acordarnos de algunos, para hacer un buen guiso...

Es importante un quilibrio entre el inconformismo por aspirar algo mejor y el apreciar lo que se tiene, así como el equilibrio entre el trabajo para lograr ser mejores y valorar cómo somos, que por muy críticos que seamos con nosotros mismos u otros lo sean, siempre tenemos cosas positivas que se merecen ser reconocidas y valoradas.

Son dos líneas de fuerza, la primera te hace ver que la vida es mejorable y trabajas para alcanzar lo que crees que la va ha mejorar. El problema es que no nos paramos a comprobar si eso por lo que luchamos y sobre todo la forma de lograrlo es lo que realmente necesitamos para mejorar nuestra vida y por lo tanto ser feliz.

Hasta lo bueno se hecha a perder en la desproporción, en el desequilibrio, un mínimo exceso en el celo inconformista nos lleva a la amargura crónica, insatisfacción angustiosa y hasta la depresión, cuando posiblemente lo que necesitaríamos seria saber esperar, dar tiempo al árbol para que madure el fruto.

La energía sigue al pensamiento, el fruto maduro sigue a la semilla, sabiendo esperar solemos conseguir lo que nos proponemos, nos sorprendería saber cuantas veces conseguimos algo que hemos trabajado por ello y una vez logrado, no nos damos cuenta, no lo vemos, no lo valoramos o por impaciencia no hemos dejado que llegará a buen puerto. Por una razón u otra dejamos pasar la oportunidad tantas veces deseada, nos engancha más la lucha, el reproche y la insatisfacción que el conseguir lo que deseábamos. Perdemos tiempo ganando batallas cuando podemos ganar la guerra, parece que tememos la paz o el aburrimiento que injustamente se le suele asociar.

Cuando la paz es una condición interior, de elección personal, independiente de las condiciones externas, nada tiene de aburrida, es el fruto de hacer lo que crees que debes hacer, desde el principio del respeto y amor a uno mismo y al resto de los seres y hacerlo de la mejor forma posible. Los retos, las aspiraciones son condición de estar vivos.

La segunda línea de fuerza es saber apreciar el momento, es clave para ser feliz, el pasado ya no existe y los frutos del futuro los estamos sembrando ahora, de nada nos sirve quejarnos, ni reprochar nada, poco de lo ocurrido o dejado de ocurrir tiene importancia. De poco sirve delegar esperanzas en momentos futuros (que siempre nos llevan a la decepción) cuando el futuro está en nuestras manos ahora.

Vivir el presente es tan importante que se ha creado un movimiento llamado "carpe diem" "aprovecha el dia" en latin, dos palabras muy tatuadas... Incluso se suele tatuar la frase entera: Carpe diem, quam minimum credula postero. "aprovecha el día, no confíes en el mañana" 

Carpe diem "aprovecha el día" consiste en una invitación a disfrutar del presente despreciando el futuro. El vivir el presente también tiene su desequilibrio y sus efectos negativos, la versión más radical consistente en inhibir la responsabilidad, la empatia o cualquier sentimiento que aleje a quien práctica esta filosofía de su estado ideal de ver pasar las nubes, mientras están pendientes a las cosas que les apetecen y encontrar gente que les provean a cambio de nada.  No sienten lazos con el pasado, ni con el futuro, ni con la familia que ven como esos seres que han de mantenerlos en las necesidades que les apetezcan, como eternos niños como les educaron. Bajo el lema "tu me has parido, tu me mantienes".

Hablar de vivir y apreciar el presente para este sector de la poblacion es absurdo, se consideran maestros en "vivir el presente", no les importa renunciar a cualquier cosa por ello, personas, futuro, dignidad... Lo que logran en este desequilibrio es vivir en una burbuja, quieren que la realidad se ajuste a su burbuja. El problema es que las burbujas con el tiempo estallan, y los castillos en el aire acaban cayendo en la cabeza de quien los creó.

El movimiento "carpe diem" esta más extendido de lo que parece, no necesariamente todo el mundo lo lleva al exceso, se puede vivir el presente sin llegar a la irresponsabilidad, sin olvidar que hay personas que han apostado por nosotros, que es bueno y aconsejable no dejarlas atrás. El mal uso del "carpe diem" lleva a ver las relaciones cómo pañuelos de papel de usar y tirar, no hay ataduras, ni responsabilidades. Si el otro te ayuda es que ha querido, nada te ata en tu tarea de "vivir la vida", usar y tirar es la consigna; "en el momento que dejes de serme útil o divertido, ya te estás quitando de mi camino", "en el momento que no seas capaz de mantener al cien por cien la llama de la pasión retírate".

Queramos o no la vida es un andar en el filo de la navaja, dejar de ser coherentes porque en un momento dado nos lo pida el cuerpo nos aleja de una vida satisfactoria, y nos convierte en un deambular de aquí para allá sin sentido y sin lograr verdadera satisfacción.

Ser coherentes también es pieza clave en el arte de ser feliz, un refrán oriental dice "la constancia es más fuerte que el destino". Lo que nos separa de lograr lo que queremos no es otra cosa que nuestra falta de constancia. Estamos dispersos por estar pendientes a lo que les apetece en cada momento a nuestros cuerpo físico y emocional. Ser constantes es tener un plan, o unos principios de respeto y amor a uno mismo y a los demás y no salirse de ese plan.

Ser constantes, pero sin perder la adaptabilidad a las circunstancias siempre cambiantes, e imprevisibles.
Ser coherentes a la palabra, pero sin llegar ser esclavos de la palabra.

La constancia es perseverancia y adaptabilidad para lograr el objetivo, no tiene nada que ver con la testarudez y la cabezoneria tan española.

El agua sabe que llegará al mar, dará vueltas, esquivará montañas, no le importa adaptarse a las circunstancias menores cuando sabe que las circunstancias mayores, como llegar al mar son inevitables.

Cuando las cosas nos salen mal, buscamos culpables externos, nos aficionamos a reprochar y solo conseguimos añadir toxicidad al ambiente social, y con ello más amargura.
Para que una idea se convierta en proyecto, una semilla un fruto, requiere tiempo, constancia, dedicación, saber esperar sin descuidar.

No podemos depender de condicionantes externos, puede que nos dejemos la piel para ver felices a las personas que queremos y estas no avancen en ello, que sean depresivas crónicas o que no valoren, ni reconozcan nuestro trabajo. Si nuestro objetivo es ser feliz, nada, ni nadie lo puede cambiar.

Es más fácil contagiar la felicidad a otros por ser nosotros felices, que desvivirse para que lo sean. Se contagia el ejemplo atractivo. La pre ocupación transmite angustia, la ocupación resolución.

Pero si aun así no somos capaces de contagiar esa felicidad, no sintamos sensación de fracaso, tal vez estamos esparciendo las semillas de la felicidad en terreno que aún no está preparado para la felicidad interior, pero las semillas están ahí, esperando el momento, de que no sólo se valore la felicidad como resultado de una circunstancia agradable que nos saca de la rutina.
Podemos aspirar a una felicidad que vaya más allá de un momento casual, de una circunstancia concreta, incluso más allá de los períodos en los que todo va bien, podemos aspirar a la felicidad interior, la que forma parte de nosotros en todo momento, sin que lo que ocurra en el exterior condicione.

Otra pieza clave para mejorar la calidad de vida es la situación financiera.

Algunas corrientes religiosas han tratado de convencernos de que una forma de alcanzar la felicidad era alejarse del dinero y de los bienes materiales.

Pero esta demostrado que la libertad financiera es una condición indispensable para sentirse satisfecho, tener dignidad por haber podido pagar tu pan y el de tus hijos con tu esfuerzo.

Es importante tener una economía saneada, ajustar los gastos a los ingresos es imprescindible para poder olvidarse del ciclo "cómo conseguir dinero para pagar las cosas que necesita mi gente", un ciclo que desgasta gran parte de nuestro tiempo y energía. Tiempo y energía que dejamos de dedicar a nuestra familia, a nosotros mismos, a la cultura, a viajar y a esas cosas que no podemos hacer sin dinero y que son positivas.

Un abrazo,  a ser posible diario, ayuda mucho a ser feliz. El que cuando hables te escuchen con curiosidad, de la misma manera que tu lo haces con ellos. El saber que hay gente que "esta ahí", dispuesta a escuchar, a preocuparse y si esta en sus manos ocuparse de tus incidentes, a compartir aventuras y desventuras. Esas cosas ayudan a ser feliz, mientras estamos en el camino de lograr la felicidad interior.

José Enrique Hueso

martes, 7 de octubre de 2014

La naturaleza y el ser humano

La naturaleza y el ser humano.

Formamos parte de la naturaleza, por muy razonables o espirituales que nos veamos somos naturaleza en esencia y en forma, tendemos a creernos superiores, que nuestra condición de humanos nos coloca en un plano de superioridad, que las hormonas, los instintos no nos afectan, pero no solo nos influencian, sino que además dependemos de los viejos hábitos heredados, de traumas y complejos de la infancia.

De la naturaleza nos alejamos de algunas cosas que nos podían ser útiles y de otras que podríamos trascender no lo hacemos

Todo ser de la naturaleza sabe que su vida le va en estar atento y serenamente expectante, estar atento a todo lo que ocurre en el entorno, necesita prevenir amenazas y proveerse de alimentos, pero sobretodo para evolucionar. No estar atento, no tener curiosidad significa estancamiento, y en algunos casos involución.

Como humanidad nos dejamos llevar muy fácilmente por la comodidad, la dejadez y la delegación en otras personas de aquello que nos permitiría evolucionar como la atención, curiosidad, investigación, seguridad.

Por otra parte creemos que existen seres superiores que vendrán a salvarnos, es decir, ha realizar nuestro trabajo. Seres de otra galaxia, de otra dimensión o incluso hemos llegado a creer en la generación indigo, seres superiores que encarnaban en nuestros hijos y traerían una nueva civilización.
Generación indigo que acabo cómo generación ni-ni, y ahora se la conoce como la generación perdida, como supuestamente eran tan sensibles y no les comprendimos, los traumatizamos y algunos acabaron drogadictos, pegando y robando a los padres.

Si existe un superpoder que defina a un posible super humano, no es volar como superman o algún superpoder de los héroes de cómic, o superpoderes paranormales de los llamanos niños Índigo, un superpoder es sin duda la capacidad de escuchar, de tener empatia y compasión.

Son superpoderes al alcance de pocos humanos, y aun pocos son capaces de disfrutar de estos mega poderes de forma habitual. Son inalcanzables porque no convencen, nadie sabe para que sirven, y así son descartados.

La capacidad para comprender y compartir las circunstancias de otras personas, sentir como propio el problema del otro y trabajar para aliviarlo, es una cualidad algo más que humana, tal vez por lo escasa que es verla.

Pero simpatizar con los otros tiene sus riesgos, puedes verte absorto tratando de solucionar la vida de los demás, mientras descuidas la tuya y la de tu familia. Precisamente lo importante es aplicar estos superpoderes en el entorno inmediato, saber escuchar a quien tenemos delante, mostrar interés en mejorar la calidad de vida de las personas que configuran nuestro universo, empezando por nosotros mismos, siguiendo por los que conviven en nuestro techo, etc. No usemos estos superpoderes a cambio de algo, pero tampoco los usemos con gente que no los valora, no echemos margaritas a los cerdos, aprendamos de la naturaleza la eficacia en la gestión de los recursos. Busquemos la fluidez como hace el agua o el viento.

Otro poder cómo la telepatía es en realidad un superpoder de la naturaleza, la capacidad de que uno se comunique con otro, o sepa lo que piensa a larga distancia con la mente, es una capacidad más bien olvidada, que en la naturaleza y el mundo animal está presente, y que el ser humano está re-descubriendo entre otras cosas gracias al uso de los móviles.

Existen muchos superpoderes de la naturaleza que hemos olvidado desde que nos desconectamos de las cosas positivas de la naturaleza, y parte de  la juventud sigue desconectandose mientras vea divertido negar los sentidos, con música a un volumen que no permite hablar o escuchar (o los nuevos sonidos tam-tam, que dicen que es música y que los conectan a épocas supuestamente transcendidas milenios atrás, épocas de mazo y taparrabos). El uso de drogas diseñadas para bloquear los sentidos, como el olfato y gusto con las "cosas" que se fuman. La vista; renunciando a la vida diurna por la nocturna, así como la atención y hasta la conciencia, buscando un estado de semi despiertos, bloqueando la necesidad de dormir, comer, y sobre todo aniquilando lo que nos hace evolucionar; la curiosidad y ganas de aprender. Viendo como meta existencial estar tumbados en una hamaca viendo pasar las nubes, mientras los viejos se busquen la vida para servirles comida y bebida.

Nos desconectamos de los superpoderes de la naturaleza como la capacidad de estar atentos al entorno y a nosotros mismos, que cualquier animal es capaz de hacer. Se presupone que el ser humano es el único dotado de autoconciencia, que puede tener conciencia de si mismo, razonar, usar los sentidos y herramientas a su disposición para comprenderse a si mismo, al entorno, y con ese conocimiento crear y modificar. Pero en ocasiones preferimos dejarnos llevar y convertirnos en zombis atontados, sin capacidad autocritica, y a la espera de líderes que nos digan que es lo último en moda, que nos digan a quien adorar o a quien odiar, a quien servir o quien dilapidar.

Sin embargo no dejamos atrás los aspectos negativos de la naturaleza como el descartar lo débil, el que no sirve y sobre todo el que no nos sirve en la necesidad inmediata del aquí y ahora, es descartado, despreciado y eliminado de nuestra escala de valores. Solo lo que nos aporta un valor, un placer o calma una necesidad inmediata es digno de una breve atención por nuestra siempre ocupada parte.

La naturaleza recicla lo débil como forma de gestionar eficazmente unos recursos que trata que lleguen a cuantos más seres mejor, el problema es que no espera a que un individuo se desarrolle y autorealice para pasar a formar parte del sistema de reciclaje de la cadena trófica, el lema es "o corres para comer a otros o eres comido". El ser humano lo utiliza como que solo presta atención a lo que más le satisfaga en un momento puntual, bajo el lema, "si me apetece, existe", "si me llena, le perdono".

Si solo somos capaces de valorar, incluso de ver, aquello que se impone por la seducción, el carisma, el marketing, el espectáculo, la satisfacción de un deseo, o la sensación de seguridad, entonces nos estamos perdiendo muchas historias y oportunidades. Si solo se hace visible a nosotros ojos el espectáculo, es que no estamos esperando otra cosa.

Vemos que la empatia y la compasión no encajan en las reglas del juego. Es más, una partida con estas reglas solo de una parte nos llevan a perderla, por lo menos por la otra parte aunque no las comparta, las ha de respetar. Como poca gente valora, ni comprende la buena voluntad. La buena voluntad, la honestidad, la honradez, la nobleza se ven como signos de debilidad, y como cualquier signo de debilidad inspira desprecio. Sin embargo la buena voluntad esta reconocida como un conjunto de normas de comportamiento social que facilita la convivencia. No es comprendida, es despreciada, pero es aceptada cómo necesaria para la convivencia. Es como las normas de tráfico, son aceptadas para evitarse accidentes y multas. Ocurre lo mismo con la buena voluntad. Se aceptan muchos signos de supuesta debilidad cómo hacer como que escuchas, hacer como que respetas y que te importa el interlocutor, cómo método para tener vida social.

¿Realmente escuchamos, tenemos interés por la vida y las circunstancias de las personas con las que nos relacionamos? ¿Defender nuestro punto de vista es más importante que considerar la experiencia de otra persona?

José Enrique Hueso

sábado, 20 de septiembre de 2014

Las leyes de la Naturaleza y del Espíritu

Las leyes de la Naturaleza y las leyes del Espíritu

Sin entrar en las leyes de la física, existen leyes, normas y hábitos de comportamiento que difieren en las áreas de influencia que rigen según los reinos de la Naturaleza.

Se dice que lo de abajo es lo mismo que lo de arriba pero más denso, vamos a analizar algunas diferencias, desde un punto de vista antropológico y sociológico.

Primero destacar las diferencias entre las leyes de la naturaleza y las leyes del Espíritu, y como nos afectan a nosotros como integrantes de un reino que es animal y material, y en algún momento trata de ser algo mental, y en raras ocasiones espiritual.

Leyes de la naturaleza (y de la sociedad) priman la supervivencia de los genes más fuertes y sanos, no es de extrañar pues que en la sociedad este mejor visto el egoísta y el pícaro, que el bondadoso y atento, no significa que el egoísta y pícaro sea más sano, ni más fuerte, ni más inteligente, pero como aun funcionamos con la lógica animal, la lógica de la apariencia, de la testosterona y de la adrenalina para demostrar la supremacía y el éxito, nos lo acabamos creyendo.

Según Darwin, el que sobrevive no es el más fuerte, ni el más inteligente, sobrevive el que mejor se adapta, sin embargo la naturaleza (y la sociedad) trata de proteger al fuerte, o al que demuestra fuerza.

La lógica y el comportamiento animal sigue funcionando en la sociedad humana, se han hecho estadísticas donde se demuestra que los más altos cobran mejores sueldos, podríamos poner miles de ejemplos donde se comprueba que la mayor parte de la humanidad sigue funcionando con las claves y leyes de la naturaleza, donde lo que parece más fuerte es depositario del éxito y merecedor de la admiración del grupo.

Incluso la sociedad apoya al fuerte aun sabiendo que la fuerza le venga de carecer de escrúpulos, empatia o compasión. Como si en el fondo la gente considerará los escrúpulos y la empatia como sentimientos que les impiden realizarse. Como si fuera un lastre tener en cuenta los sentimientos y las necesidades de los demás.

La naturaleza es muy bella, pero su estructura se basa en la cadena trófica, es decir en que unos se comen a otros, como la gacela que tiene que correr para que no le coman y el león que tiene que correr para comerse la gacela y no morirse de hambre. Y la gacela aunque sobreviva al león tiene que buscar constantemente nuevas zonas donde encontrar las plantas que necesita comerse para vivir, plantas que no pueden correr pero intentan protegerse con espinas, toxinas, y lo que se les ocurra para sobrevivir a insectos o herbívoros.

La naturaleza es bella, pero intrínsecamente cruel, todo lo que permanece vivo es por comerse a otros seres y conseguir no ser comido. Lo bueno es el sistema de reciclaje basado en que la energía es reutilizada, lo malo es cuando te reciclan estando aun vivo, por no correr lo suficiente.

Las reglas que rigen el comportamiento dentro de las mismas especies, también están basadas en la supremacía del más fuerte, el débil es eliminado (pasa a ser comida para el clan) para que no reproduzca genes débiles.

Pero en este punto definamos fuerte, según se entiende en las leyes de la naturaleza:

Es el que ofrece al grupo seguridad, el que se arriesga a dar su vida,  (o lo hace creer) para proteger al grupo de peligros conocidos. De nada sirve al grupo alguien fuerte que no va a protegerlos, o dicho de otra forma, seguramente el fuerte aparente, que dedica parte de su tiempo diario a convencer al grupo que están seguros con él, sea el primero en huir, y que al final sean salvados por alguien que no prometía nada.

Pero el grupo, y da igual de que especie animal estemos hablando necesita que alguien les ofrezca seguridad, y dentro de la especie humana lo mismo, en cualquier entorno y contexto, privado, laboral, lúdico, religioso, político, universitario, todo grupo busca la seguridad o por lo menos la sensación de seguridad que alguien les pueda vender.

Aunque el león este viejo y la manada sepa que realmente no les protege, si les da la sensación de que alguien se está encargando de protegerles, o por lo menos de vigilar.

Por lo tanto en este punto vemos que la fuerza que prima la naturaleza no es la fuerza real, es la fuerza de quien vende al grupo seguridad, seguridad de no ser comidos por otros, seguridad de que no les faltarán cosas para comer a ellos y a sus hijos.

Si hablamos de leones; de la protección hacia otros leones que matarían a los cachorros del león viejo y poder reproducir solo los propios genes, la seguridad de llevar a la manada hacia donde haya gacelas. Si hablamos de gacelas; le piden al lider la seguridad de que a donde les lleva no habrá leones y si muchas plantas comestibles. Si hablamos de las plantas que se comen las gacelas, la naturaleza tratará de primar la reproducción de la planta que haya mejorado su genética para resistir, plagas, sequía, o que incorpore una nueva toxina o espina que proteja al grupo del ataque de las gacelas.

Si hablamos del comportamiento humano; basta observar los niños en una guardería, en el colegio, en la universidad, en los juegos, como se relacionan entre ellos, entre los sexos, entre generaciones. Los juegos de los niños son una reproducción de otras especies, se preparan para la defensa y la lucha, propia y la del clan, entre los chicos se valora el más fuerte, el que supuestamente va ha proteger mejor al clan y a sus descendientes, quien representa una mejor garantía para la supervivencia de la especie. Los jóvenes en sus juegos aprenden el funcionamiento de la jerarquía, como el que quiere liderar tiene que ganarse el respeto de los demás. El control del espacio. La inteligencia y la competencia rara vez esta vijente en estos juegos, seguimos con la testosterona y la adrenalina.

Los humanos no somos tan diferentes del resto de las especies. Necesitamos que alguien nos de sensación de seguridad.

Incluso desde el punto de vista religioso, necesitamos saber en que texto sagrado creer, en que portador de la verdad descansar nuestra incipiente curiosidad.
Cuando delegamos nuestra investigación, nuestra irreverente busca de nuestra verdad, nos rendimos como caminantes, preferimos el sedentarismo, y el cobijo de la sensación de seguridad del grupo.

Aquí entramos en una de las brechas más grandes con las leyes del Espíritu, donde la seguridad también es importante, pero de nada sirve la sensación de seguridad, ya que las leyes del Espíritu se basan en lo real y tangible.
Por mucho que lo del espíritu parezca invisible es lo más tangible y real que existe.

Puede que nuestros ojos no registen lo espiritual, por un sexto sentido nos sugiere que algo invisible es real. Empezamos a creer en cosas invisibles y en la necesidad de conocer, de comprender un mundo diferente, por su naturaleza sutil e invisible, buscamos nuevamente seguridades, entonces aparecen los vendedores de la verdad, que nos aseguran que determinada interpretación de un texto sagrado es la verdad que hay que seguir.

Toda investigación esta basada en la curiosidad, en la duda, en la incertidumbre, en la inseguridad, en probar y descartar, en cuestionarlo todo, incluso a uno mismo. La curiosidad, la inseguridad, la incertidumbre son los motores que nos hacen evolucionar.

La seguridad en el mundo de la naturaleza animal, en nuestra sociedad, limita y estanca el movimiento, la evolución.

La inseguridad permite derribar barreras, buscar nuevos horizontes.

La seguridad en el mundo de la mente y el espíritu, da vida a las ideas, moldea viejas formas y crea mundos.

En la naturaleza y en la sociedad actual la sensación de seguridad ofrece tranquilidad, y descanso, alguien se encarga de que todo vaya bien.

En las leyes del Espíritu no vale lo que no es real, la seguridad es lo que hace que lo sutil e invisible se haga denso y visible,  por lo tanto la seguridad no es una sensación, es la acción que materializa la idea.

La evolución es la convicción interna del camino a seguir como única seguridad, camino personal que difícilmente puede ser compartido, ni comprendido por otros, tan solo andado con ánimo de compartir, compartir los buenos momentos en armonía. Uno puede buscar compartir su interpretación de la verdad con la misma intención que un niño comparte su juguete con otro niño, pero nunca con ánimo de dar lecciones de nada, al fin y al cabo la verdad se ve como algo abstracto, relativo y con mucha humildad.

De la seguridad del clan, del rebaño donde todo nos es dado, pasamos al mundo de la incertidumbre, donde lo único seguro es el propio avance, nuestro propio pie dando un nuevo paso, aunque a veces parezca que retrocedemos.

Las diferencias del amor. En la naturaleza el amor es dual, representa la energía sexual que ayuda a que las especies se reproduzcan,  su esencia es la necesidad, la necesidad de prolongar en el tiempo la especie, incluso el amor terrenal más cercano al amor espiritual, que es el amor incondicional de madre a hijo, esta también basado en la prolongación de la especie.

La esencia del amor espiritual es la incondicional atención y asistencia a todo ser. Este tipo de amor no existe en la naturaleza, ni la humanidad lo comprende más que como un concepto teórico.

Tampoco existe la compasión en la naturaleza, lo importante es la eficacia en la gestión de los recursos.
Para evitar la sobrepoblación de una especie, existe otra especie encargada de alimentarse de esa para lograr el equilibrio en la cadena trófica, los débiles y enfermos son eliminados para garantizar los recursos a quienes estén mejor preparados para garantizar la supervivencia.

El hecho de que la sociedad en momentos de bonanza economía trate de dar una calidad de vida a enfermos, ancianos y personas con problemas para adaptarse a la sociedad, demuestra la tendencia evolutiva de la humanidad a ampliar su horizonte más allá de la vida animal. Son picos de algo más que humanos que dan esperanza en el futuro, desafortunadamente esos picos de bondad y compasión están estrechamente relacionados con una situación económica donde las necesidades básicas están ampliamente cubiertas para la mayoría.
Aunque también se dan picos de generosidad en las circunstancias extremas, donde hay tan poco y tan poca esperanza de sobrevivir que lo poco que hay se comparte.

Muchas veces hablamos de lo importante de la buena voluntad y de la voluntad al bien, pero no nos engañemos, no es nada fácil. La sociedad está montada sobre las leyes de la naturaleza y no sobre las leyes del Espíritu, lo cual es lo más razonable, el que algunos aspiremos a acercarnos a lo espiritual y sus leyes, no debe obviar que vivimos en un mundo material regido por sus propias leyes.

José Enrique Hueso

jueves, 4 de septiembre de 2014

Caldo de cultivo

Dejar que la población pase hambre, dejar que le quiten la casa a la gente por unas pocas mensualidades impagadas, no dar posibilidad de empleo, ni de autoempleo por una burocracia diseñada para quitar la actividad en las calles. Es crear un caldo de cultivo en el que se pierde la esperanza en el sistema. No se ve solución en la política y en la democracia, entonces el pueblo busca alternativas, lo ideal seria que las alternativas estuvieran marcadas por la buena voluntad, por las buenas formas, buenos métodos y aun mejores fines. Sería lo ideal, pero la realidad la configura la gente, y son los valores de la gente los que crean la realidad. Si un empleado va al trabajo, no para realizar una buena tarea, sino para estar pendiente de hacer lo mínimo esperando la hora de la salida, no esperemos que el empleador este pensando en hacer la vida más fácil al empleado. Si nos llevamos de la oficina unos materiales para casa, no nos extrañe que el empresario y el político se lleven unos millones a casa.
Siempre se ha dicho que tenemos los políticos y el sistema político que nos merecemos, así como que el pueblo que olvida su historia está obligado a repetirla.

En estos momentos estamos asumiendo que la crisis va para largo, que las dificultades económicas han venido para quedarse, pero aún no queremos ver toda la realidad, aun pensamos que "si fuera verdad tanto paro cómo se dice, estaríamos en situación de violencia en la calle, y si eso no ocurre es por la economía sumergida, de miles de personas trabajando sin pagar impuestos". Esta teoría es la del avestruz que esconde la cabeza, es no reconocer que la gente es orgullosa, que prefieren pasar hambre antes de que se note que lo pasan mal, y los demás prefieren el "si no veo, no existe el problema, entonces no me preocupo, ni sufro". Cuando se percibe que un familiar o conocido tiene problemas se le evita y problema resuelto.

Pero el caldo de cultivo va fraguando, miles de hogares cuyo única comida es tragarse el orgullo, la rabia, el resentimientos y el odio. En la Alemania de los años treinta pasó algo similar pero más cruel, el dinero perdió tanto su valor que valía más por el peso del papel que por el valor asignado.

Cuando el dinero, ese mecanismo que sirve para consensuar el valor a nuestro trabajo, pierde todo valor, pierde valor el trabajo y las personas pierden los valores que les quedan.

En ese contexto un pintor fracasado,  pero buen vendedor de esperanzas puede contar con el apoyo del pueblo.

Es el momento para los vendedores de esperanzas. Lo reconozco, soy escéptico, no es tema de esperanza, es tema de observar lo evidente. En los momentos de bonanza economía la gente piensa en los derecho de los desfavorecidos, en los momentos de dificultades, la gente como hace la propia naturaleza da prioridad a los fuertes, en los momentos de odio, la gente pide soluciones extremas.

José Enrique Hueso

sábado, 30 de agosto de 2014

El salto a una órbita superior, donde la carga se convierte en solución.


El salto a una órbita superior, donde la carga se convierte en solución.

Aveces hablamos de cruzar el puente, dejarlo todo sin saber a donde vamos, tan solo teniendo la certeza de que no podemos seguir en la orilla de siempre.

Es un mirar adelante pensando solo en el aquí y el ahora, teniendo en cuenta que el pasado ya fue vivido y el futuro cuenta con todas las posibilidades por descubrir, pero que lo único que existe es el aquí y ahora.

Son saltos donde perseguimos ampliar el horizonte, enriquecer nuestra vida con nuevas experiencias

También hay saltos hacia arriba, no buscas ampliar el horizonte andando y experimentando más, quieres ampliar el horizonte viéndolo desde más altura, no quieres nuevas luchas, que sabes que son las mismas de siempre, solo cambia el escenario, los compañeros de reparto, la ubicación, todo lo demás, el guión, la trama, los diálogos, el final, es lo mismo.

Necesitas ver a vista de pájaro, ver desde una perspectiva amplia, la perspectiva del viajero, la perspectiva de quien escucha, de a quien no le convencen las seguridades, las trincheras, los bandos, ni las banderas.

Sabes que hay alguna fórmula que ha de permitir subir de nivel del juego, algún atajo para salir de ruedas de ciclos interminables, no te niegas a seguir jugando, quieres jugar conociendo las reglas, no como ignorante peón que se ve movido por manos que no ve, por razones sin lógica, por sentimientos que te llevan por caminos de interminables luchas, e insatisfacciones. Quieres avanzar por delante del destino, no a empujones del destino, ni siquiera guiado amablemente, si no viendo lo que hay por delante, y con capacidad de decidir y maniobrar.

En la naturaleza vemos el ejemplo del electrón que es capaz de saltar varias órbitas, en contra de toda lógica, en un instante desaparece de su ubicación para reaparecer en una órbita superior, lo que se conoce como salto cuantico. La naturaleza nos muestra que se puede salir de cualquier situación,  sin necesidad de verse atrapados en largas cadenas karmicas, eternos ciclos de aprendizaje y experimentación.

No es un salto a otra orilla para conocer cosas nuevas, es como subir con el ascensor del edificio para ver la ciudad entera, el rincón de nuestro querido callejón se nos queda pequeño, y conocer otros callejones cuando parecen todos similares ya no llena, desde arriba se ve que hay más vida en la ciudad que las cuatro cosas que pasan en la calle, y lo más importante es que desde la nueva perspectiva se comprende mejor esas cuatro cosas.

Si nos sentimos como peones en una partida de ajedrez, conozcamos las reglas del juego para tener la oportunidad de decidir en la partida.

Nosotros somos los que nos atamos a la órbita de siempre, aunque una parte quiera cambios, otra parte de nosotros esta apegada a lo de siempre, podremos llamarlo apego, karma, traumas de la infancia, condicionamientos internos y externos, comodidad, pereza... Las etiquetas no van a variar que seamos nosotros mismos nuestros mayores limitadores.

El incoformismo es lo que hace que veamos posibilidades, preferir la soledad de la libertad a la seguridad y comodidad del dejarse llevar por el entorno. Solo cuando la habitación se nos hace pequeña, nos damos cuenta que en cada pared siempre hay una ventana y una puerta, y cuando vemos que las habitaciones se repiten, miramos al techo y descubrimos la trampilla a la planta superior.

Nosotros somos los responsables de nuestro destino, no malgastemos tiempo y energía responsabilizando a otros, ni delegando las esperanzas en otros, si no sabemos poner orden en la porción de universo que nos corresponde gestionar, no esperemos que otros hagan nuestra parte.

Que no nos pese la magnitud de la tarea, busquemos el atajo, la idea brillante que nos haga exclamar, " ¡eureca!, tan fácil era y no lo veía!" de dar el salto a una órbita superior, donde la carga se convierte en solución.

José Enrique Hueso

jueves, 21 de agosto de 2014

Vivir en el 2014


Vivir en el 2014

Para vivir necesitamos como mínimo comida, y como añadido ropa, un techo, una familia, sin embargo el teléfono, el coche pueden ser considerados como complementos de lujo. Para tener todo esto necesitamos un sueldo, una renta o una pensión.

Una definición de la economía seria:
Cuando realizamos un servicio o ofrecemos un producto a una tercera persona, se nos reconoce un valor y en consecuencia se nos recompensa con otro valor, puede ser otro servicio, otro producto o con dinero, que es un elemento de consenso que facilita el intercambio.

Partimos del hecho de que para que haya intercambio, crecimiento y progreso,  es necesario reconocer el valor de lo que se nos ofrece y compensarlo de alguna forma.

Lo que nos ha traído la crisis es una pérdida de valor generalizada, cualquier servicio o producto esta infravalorado, en primer lugar existe una sobre oferta de todo, o se nos ofrece más cosas y servicios de los que necesitamos o no podemos pagarlos.

Y una pérdida de valores, en los momentos previos a la crisis no robar estaba visto como signo de debilidad, y ahora lo que se lleva es mirar a otro lado, es no detenerse a mirar al otro por si nos contamina sus problemas, es más fácil pensar que la gente subsiste gracias a la economía sumergida, que reconocer que el español es orgulloso y preferirá pasar hambre, tragarse su dolor y desesperación, antes de mostrar un signo de debilidad. La sociedad se autoconvence para no ver con el argumento de que "si fuera verdad tanto paro la gente estaría en la calle manifestándose", el no ver no soluciona el problema, desde el principio de la crisis se nos trata de convencer de que no es para tanto, de que hay brotes verdes, sin embargo la lógica de las cosas nos dice que el problema es estructural y global, economistas cómo Santiago Niño-Becerra en todo momento nos han advertido sobre la lógica estructural como que cada vez hace falta menos gente para producir las cosas o que el modelo capitalismo nacido en el 1950 murió en el 2010, (1) seguir ocultando la magnitud del problema solo nos garantiza ir a peor, ir a mejor parte de un correcto diagnóstico del problema, y enfrentarse a él.

Como decíamos la sobre producción se debe a la caída brusca de la demanda a causa de la magnitud de una crisis que no se esperaba, a la facilidad de producción gracias a la mecanización, a la deslocalización de las fábricas que van cambiando de país en función de bajar costes, sin importar seguridad o derechos laborales.

En cualquier caso el exceso de stock de productos en el mercado a precios bajo coste no es eterno, el que nos llegue a casa un producto depende de una cadena en la que cada eslabón ha de ganar lo invertido, más la parte de impuestos, la parte que se necesita para funcionar, como nuevas inversiones, pagar deudas y ante todo poder vivir.

En el 2014 se funciona en una carrera en busca de liquidez, se trata de vender lo que se pueda vender, sin importar si se recuperan costes, o si se llega a pagar impuestos, no se piensa en futuras inversiones, tan solo poder vivir, aquí y ahora.

Una fábrica aunque solo trabajen robots tiene unos costos ineludibles, si no se cubren dejan de producir. El transporte está basado en el petróleo y por lo tanto sus costes son crecientes, los transportistas en la búsqueda de liquidez inmediata para poder vivir podrán realizar su trabajo sin recuperar costes, hasta que no puedan hacerlo ahogados por deudas y por el agotamiento económico, físico, moral y mental de trabajar sin que se reconozca el valor que aportan a la sociedad y no poder invertir.

En algún momento se nos decía que la creciente mecanización y robotizacion de la producción liberaría al ser humano de los trabajos duros, y dispondriamos de más tiempo libre, tanto que no sabríamos que hacer, podríamos disfrutar de todos los avances de la civilización, tendríamos a nuestra disposición parques de atracciones, ciudades enteras de ocio, deporte y consumo. Nuestra vida estaría enfocada en el disfrute personal, sin necesidades básicas de las que preocuparse, tan solo en decidir en que ocupar el tiempo.

Pero algo no está cuadrando en estas promesas que se nos hacían, porque tiempo libre ha no ser que seas jubilado, (y en el caso que lo seas con tu pensión estas ayudando a vivir a hijos y nietos), tiempo libre se ha convertido en sinónimo de desempleo, subsidio, impagos, embargos, marginalidad, desahucios, hambre, depresión y un largo etcétera de situaciones de las que no estábamos preparados, tan solo las veíamos en los telediarios a la hora de comer sobre regiones de un tercer mundo que les pasaba de todo, pero nunca imaginábamos que lo pasaríamos en la Europa presuntamente rica, preparada, trabajadora y madura.

Pero nos ha llegado, unos cuantos han dejado las cajas públicas y privadas vacías, los mismos que llevaban una vida de lujo y nos prometían que esa vida estaba a nuestro alcance. El modelo económico ha caducado y hay que descubrir otro, partiendo de reconocer el correcto valor del trabajo de cada uno.

En que momento nos pudimos creer que tiempo libre es sinónimo de más ocio y consumo. Si no tenemos algo que ofrecer y que se nos valore lo suficientemente como para poder pagar todo lo que hay que pagar, en una época en la que no se reconoce el valor de las cosas y si se reconoce no se puede pagar, lo vamos a tener difícil vivir en el 2014

Si cada vez quedan menos fábricas y cuando las hay están robotizadas, el pequeño comercio se lo comió el grande, incontables pequeñas empresas y comercios que generaban gran parte del empleo y que aportaban gran parte de los impuestos, han cerrado entre otros motivos por que se apostó por las grandes superficies, por el prestigio que daban, el amplio número de empleo que generaban en el momento de la inauguración hacia no tener en cuenta el chantaje que estas multinacionales realizaban pidiendo exenciones de impuestos y normativas para asentarse en según que municipio o región.

Uno de los sectores más castigados por la crisis son los autónomos, ese sector que se creaba su propio empleo, empleaba a su familia y a otras personas, esos pequeños empresarios que avalaron su empresa con su vivienda y con las viviendas de sus familiares y lo han perdido todo, lo de ellos y han hecho perder las propiedades y la esperanza de quien creyeron en ellos, esos emprendedores, y luchadores curtidos en mil batallas, la batalla de encontrar nichos de mercado donde ubicar su actividad, abrirse paso entre la competencia, seducir a los clientes, pero sobre todo lidiar con una burocracia absurda e irracional saturada de prohibiciones, impuestos, tasas e innumerables trabas.
Estas personas que generaban su propio empleo y el de otras personas generando una red de economía productiva para la sociedad y para la hacienda pública, pero por su propia característica desunida a la hora de defender unos derechos laborales que nunca creyeron que había que defender, porque solo pensaban en trabajar y generar un valor a la sociedad. Se ven ahora en la marginalidad del sistema, arruinados por tratar de sujetar su negocio avalandolo con sus propiedades personales, sin ahorros, sin ninguna prestación de desempleo, y lo más indecente es que recientemente han modificado los requisitos de una de las últimas prestaciones de subsidio, como la renta activa de inserción que con sus 400 euros para 33 meses ya no es aplicable a quien "nunca haya cobrado prestación de desempleo", es decir un autónomo esta fuera literalmente del sistema, incluso si quiere contar con alguna asistencia sanitaria ha de solicitar la tarjeta sanitaria para personas sin recursos (2).
Es decir que autónomos y pequeños empresarios que fueron la fuerza que ayudó a construir la llamada sociedad del bienestar, la clase media, se les ha dejado caer en los momentos que la prioridad era salvar a la banca, ahora se les tiene en la marginalidad del sistema.
En vez de contar con ellos para levantar la economía se les expulsa de sistema y de la sociedad...

Si ves a alguien pidiendo en la calle tal vez no sea un vago, tan solo en ex autónomo o un ex empresario.

Entonces que nos queda, apostar por algún tipo de Renta Básica Universal (3), el Trabajo Garantizado (4), es decir un sistema en el que la administración da un trabajo como cuidar ancianos, repoblar bosques, etc, a cambio de un sueldo.

O una renta mínima básica que aleje a la población de la marginalidad e indigencia, aun cuando los recursos son limitados y cada vez lo van ha ser más, hay que apostar por prioridades, y prioridad es que una familia no se quede sin ingreso alguno. Un mínimo ingreso proporciona comida, dignidad, autoestima, y un mínimo suelo para seguir adelante y emprender algo, y aleja a la sociedad de delincuencia y disturbios.

Estamos quitando valor al trabajo, no se crea, se expulsa del sistema a los que sabían crear empleo, el poco que hay no da para vivir.
Determinados políticos y banqueros quitaron valor a la honestidad, políticos que apostaron por los grandes eventos, de eso solo quedan mega construcciones a medio terminar, y si se terminaron son sin poderse inaugurar o usar, sin dinero ni para terminarlos, usarlos o mantenerlos. Pero a esos mega cascarones vacíos deteriorándose se le suman edificios de viviendas vaciados a la fuerza de familias que les hicieron creer que podrían pagarlos, y sin una economía productiva que engrase y de vida al sistema, pronto nos veremos en hospitales, universidades vacías y no precisamente por falta de enfermos o estudiantes, y a los bancos expulsando a la población de las ciudades por impagos.

José Enrique Hueso

(1) http://elrobotpescador.com/2014/07/11/impresionante-entrevista-a-santiago-nino-becerra-el-futuro-que-nos-espera/

(2) http://www.citapreviainem.es/parados-tarjeta-sanitaria/

(3) http://es.m.wikipedia.org/wiki/Renta_b%C3%A1sica_universal

(4) http://www.economiacritica.net/?p=3477#more-3477

viernes, 15 de agosto de 2014

Prioridades

En la sociedad no nos enseñan a vivir, a escuchar como camino para conocer la vivencia del otro, a dialogar no como suma de dos monólogos, si no como intercambio de experiencias, buscando la síntesis de ambas, tampoco nos enseñan a conocernos a nosotros mismos, tal y como aconsejaba el oráculo de Delfos, así vamos, sin conocernos, sin conocer a los demás y sin saber cómo relacionarnos.

Sin embargo el mundo te exige fuerza y éxito para tomarte en serio, para que seas visible y sacamos fuerza de donde sea, como decía Chaplin “Para hacer reír de verdad tienes que ser capaz de coger tu dolor y jugar con él”, pero a costa de qué, de retirar tierra de nuestros pies para construir esas fachadas de glamour que pide el público, para poder tener amigos y que la familia no te de la espalda. Vaciamos la tierra que pisamos, para construir castillos en el aire, homologados por una sociedad ávida de un glamour que sólo llena por un fugaz instante el vacío de cada espectador. Cuando te das cuenta estas pisando barro, el suelo se te hunde, te unes tu y los castillos en el aire que has construido para que te tomarán en serio, para poder ser visible por un instante.

Nos prometen la felicidad una vez alcances unos objetivos, y somos capaces de pisar cabezas para lograr el ansiado objetivo, dejar a un lado al amigo caído, mirar a otro lado cuando el compañero de viaje tropieza. Nada ha de impedirnos llegar al estatus deseado, pero una vez alcanzado viene la sorpresa, algo falla, el éxtasis de llegar a la meta fue demasiado breve, nos propondremos nuevas metas para solo descubrir nuevas insatisfacciones.

Tal vez en algún momento nos acordaremos de aquellos pequeños momentos que vivimos libres de ansiedades, cuando aún no teníamos hipotecado el futuro en esperanzas que no llegaron, cuando sabíamos apreciar el instante, sin que nos pesará el pasado o nos ataran futuros fantásticos. Tal vez nos acordemos de aquellos amigos que dejamos por el camino con los que llegamos a vivir esos momentos mágicos, y que dejamos atrás por buscar el glamour, la dureza y el éxito que la sociedad te exige para tomarte en serio.

Tal vez nos acordemos de esas personas a las que retiramos nuestra mirada por que no nos aportaban en nuestro viaje al éxito, ya no hay vuelta a tras, pero si hay nuevas personas que surgen en el camino, la pregunta, la prioridad es: apreciar y hacer lo correcto en cada momento, aunque aparentemente retrasamos nuestros planes o seguimos apartandonos de las personas queridas cuando no podemos sacarles provecho inmediato.

José Enrique Hueso

jueves, 14 de agosto de 2014

Podemos cambiar el mundo

Muchas veces tenemos conciencia de que el mundo es mejorable, es más, que debería mejorar, y nos preguntamos que  podríamos hacer nosotros para que el mundo fuera más habitable, con menos sufrimiento, con menos injusticia y desigualdad, como aliviar el dolor del mundo.

Nos encontramos ante una de las tareas  más fáciles del mundo, es tan sencillo como que aportamos al mundo "lo que llevamos dentro", lo bueno y lo malo de nuestros sentimientos, pensamientos, palabras y actos representan semillas que vamos esparciendo allí por donde vamos y al mundo entero, ya que la humanidad es un ente vivo, aunque no lo parezca unido y cohesionado, lo que le ocurre a una de las partes le afecta al resto, es indiferente la distancia, regiones, continentes, creencias o opiniones, lo que ocurre a una parte repercute a la totalidad.

Es en la comprensión de este concepto lo que nos da fuerza para actuar, lo que nos pasa a nosotros es en parte consecuencia de lo que piensan y actúan el resto del mundo, de la misma forma, lo que le ocurre al mundo hay un grano de arena del que somos responsables.

Un avance en nuestra vida en un área concreta, representa un avance en todas las personas que trabaja esa área.
Si trabajamos la paciencia, los que también lo hacen lo van ha tener un poco más fácil, aunque estén al otro lado del planeta, lo individual suma entre lo igual, es una sincronización entre iguales en una dimensión espacio que sólo separa lo físico, pero no lo emocional o mental.

Si trabajamos la curiosidad lo mismo ocurrirá. El que ampliemos la capacidad de observar y escuchar, (tratando de comprender, de ponernos en el lugar del otro, y no de esperar que el otro deje de hablar para hacerlo nosotros) estamos fomentando en el mundo el hábito de observar y escuchar.

Ya que los trabajos similares se conectan, los sentimientos son uno, el odio es un ente, es como una nube a la que cada vez que odiamos nos conectamos, así como cualquier sentimiento o pensamiento, positivo o negativo, constructivo o destructivo, el mismo amor es un ente o las ideas, en nuestra mano está decidir a donde nos conectamos. A que ente decidimos alimentar y alimentarnos.

Si en un conflicto personal somos capaces de bajarnos del orgullo, para encontrar el lado que nos une con la otra parte. Si somos capaces de dejar a un lado la memoria de los agravios acumulados por apostar por un futuro sin odio, entonces estamos quitando leña de los conflictos del mundo. Todo lo trabajado para uno, es una pequeña aportación al resto.

José Enrique Hueso

sábado, 26 de julio de 2014

Israel, Palestina y los problemas que no vemos


Estemos atentos a las causas para no llorar los efectos.
No busquemos buenos o malos, tan solo lo que esta en nuestra mano.
Por sistema pensamos que los problemas de los demás no nos afectan, pero la humanidad es un organismo vivo, y nosotros representamos una célula, es indiferente de que lado del cuerpo sea, si algo va mal en alguna parte del organismo, a nosotros nos irá mal.
De la misma forma podemos ayudar a la zona afectada trabajando en nosotros su problema, no es acerse cargo de ningún karma, es tener conciencia que somos parte de un todo y nos interesa, nos conviene, que el todo vaya bien.
En el caso de Israel y Palestina simbolizan nuestro plexo solar, nuestras emociones más intestinas que han de ser transmutadas en sentimientos vía centro cardíaco
Gracias a los telediarios y los periodistas nos damos cuenta que caen bombas y muere gente, ¿es asunto nuestro? Como humanidad no hay aquí o allí, como entre las células del pie y la mano, no hay aquí o allí.
Israel/Palestina es la tierra de las religiones del Libro, del monoteísmo, de monotema, de monólogo, de la verdad se mide por lo que uno esta dispuesto a sacrificar, sobre todo si esta dispuesto a sacrificar al otro. El monoteísmo ha traído la sucesión e imposición de monólogos como sustitutos al diálogo, la adoracion a la verdad propia como sustituto del reconocimiento de la diversidad. La imposición cómo fe, la negociación cómo sacrilegio.
La eterna guerra en Israel/Palestina simboliza la poca capacidad humana a la empatia, a escuchar, a ser curioso por lo que te puede aportar otra persona, a considerar la propia verdad como tan solo la propia perspectiva de una realidad mayor, y considerar la escucha y el diálogo como un acercamiento a la realidad mayor.
Tampoco nos afectan los problemas de las personas cercanas, de ese familiar o vecino en la vieja y supuestamente rica Europa, angustiado por no poder dar de comer a sus hijos o impedir que lo desalojen de su propia casa, apenas es noticia, son demasiados, y demasiado cerca, ya no es noticia de telediarios.
Preguntemonos a donde nos puede llevar tanto sufrimiento callado cerca nuestro. Una muestra en España: cerca del 30 % de desempleados, diez suicidios al día y 20 intentos, siendo la primera causa de muerte no natural, por encima de los accidentes de tráfico.
Primero vinieron a por el vecino que no pagó al banco, pero como yo trabajaba y podía pagar al banco no me preocupe, luego venían a por otros según perdían su trabajo y no pagaban a los bancos, pero no era mi caso y no me preocupe, cuando vinieron a por mi, era el último vecino de la comunidad y aunque trabajaba en el ministerio no pude hacer frente a los gastos comunitarios de un edificio vacío de vecinos, entonces tuve que llamarles para ir a vivir al albergue donde estuvieran, pero no había albergue, no los encontré, no se donde voy a ir a vivir, ni que comeremos mañana....
Estemos atentos a las causas para no llorar los efectos.
Israel/Palestina simbolizan en nosotros la ausencia de un enfoque a la realidad desde la diversidad, cada vez que estamos muy seguros de algo, da igual sobre el tema que sea, fomentamos el conflicto en esas tierras. Son buenos antídotos la atención, la serena expectación, reflexionar sobre la relatividad, la incertidumbre y la duda como combustible de la curiosidad, verdadero motor que nos ha permitido evolucionar.
La necesidad de seguridad es un espejismo, y más aun la seguridad sobre la interpretación de la realidad.
No hay buenos o malos cuando el conflicto esta en su zenit, cuando el conflicto esta germinando hay más o menos malos, pero muchos indiferentes, si ha habido suficientemente buenos no lo sabremos, cuando eso ocurre no surgen conflictos.
En la Europa actual hay hambre, desahucios, desesperación, un caldo de cultivo muy poco esperanzador. No esperemos a los telediarios para darnos cuenta de los efectos que estos dramas  van a generar.
José E Hueso

http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2014/07/25/espana-producen-10-suicidios-dia/695271.html

lunes, 21 de julio de 2014

Entre dos tierras.

Tierras ardientes.

Entre dos tierras; la seguridad y el movimiento

Estamos acostumbrados a andar por la tierra, a las seguridades que nos ofrece, pero el camino del espíritu, es un camino de fuego, una tierra ardiente donde lo no esencial arde hasta consumirse, y lo esencial arde con fuego constructor, radiando y expandiéndose.

Entre dos tierras andamos, la de la tierra y el agua, el cuerpo y la emoción. Y la tierra y el fuego, la personalidad y el espíritu.

Dos caminos divergentes, antagónicos, enfrentados, pero dos caminos que son uno. Uno busca la seguridad y el bienestar propio y de los allegados, en el mundo presente, en casa de la Madre Tierra, y corre el riesgo de olvidar que en el fondo es fuego que ha de retornar a su verdadero hogar, con la vejez aprende a dar valor a otras prioridades.

El otro busca retornar a la casa del Padre, sabe que es fuego, es consciente de las limitaciones de un mundo que busca seguridades y certezas, y corre el riesgo de quemarlo todo, de destruir toda envoltura y todo puente, ya no siente propio un hogar con construcciones, árboles, montañas, ríos y mares. Su casa es Venus, Marte, Júpiter o el propio Sol, es puro fuego.
Mientras está en la tierra su reto no es retornar, si no ser digno en un mundo que se le hace ajeno, dar la espalda a la luz y compartir en la tierra lo que es capaz de cosechar del cielo.

Dos caminos que han de ser uno, ahí el reto del ser humano.

En una tierra buscas seguridades, estabilidad donde construir tu universo, en la tierra ardiente es el movimiento lo que rige, momentos de caos destructor seguidos de momentos de aparente caos creador, todo se mueve a una velocidad insaciable, todo es creado y devorado, lo que hoy es importante mañana puede ser innecesario, lo que te salva ahora en un momento te puede destruir, la única seguridad que queda es la de que o estas atento y te mueves y te adaptas o estas fuera.

Aun así te puedes acostumbrar a la Tierra ardiente e ir quemandolo todo, te conviertes en fuego, nada es imprescindible, todo parece una atadura a un mundo estático y caduco, cuando ves que tu velocidad no es la misma, que la del mundo que te rodea, que apenas puedes cambiar nada, que lo que quieres mejorar es lo que trata de destruirte, ya que no comprende tu velocidad y afán de cambiarlo todo, decides alejarte, y como viajero en globo vas cortando cuerda tras cuerda, en busca de un movimiento que puedas seguir y aprender, piensas que realmente, para que vas a crear resistencia donde no se quiere movimiento.

A la Tierra ardiente se llega sin darse cuenta, incluso la pequeña tierra ardiente de la adolescencia, cuando creemos saberlo todo y vemos a nuestros mayores como débiles ancianos supervivientes de una civilización ignorante, o esas pequeñas tierras ardientes donde uno se siente desconectado, con ganas de romper con todo, destruirlo todo con el fuego del guerrillero.

Pero existe la Tierra ardiente del buscador, tras larga búsqueda de conocimiento, otra larga lucha para poder aplicar en las batallas cotidianas el conocimiento adquirído y tranformarlo en sabiduría, que no es otra cosa que ser capaz de poder darle utilidad práctica al conocimiento.

Apaga tu fuego hasta que no queme, que tan solo sea una brasa, que de calor, confort y luz a los caminantes.

No busques quemarlo y cambiarlo todo, deja que el tiempo haga su trabajo.

Vives entre dos mundos, aprecia la libertad que ejerces y se digno de los dos mundos.

José E Hueso



martes, 8 de julio de 2014

Cerca de ti

Cada vez que logramos un éxito, demonos la vuelta para descubrir a la gente que hay detrás y al lado nuestro, trabajando en silencio para que nuestros sueños se hagan realidad.

Cuando todo fluye siempre hay alguien quitandonos obstáculos en el camino, levantando puentes por nosotros,
Podrán ser pocos o muchos, los que más ayudan, suelen ser los que parecen que no ayudan, porque damos por hecho que están ahí, no demos por echo nada, si no hay reconocimiento y gratitud, hasta la fuente más abundante puede secarse.

Los que menos ayudan son los inseguros que tratan de hacer su ayuda en los momentos visibles, y buscan el reconocimiento constante con su mantam de "gracias a mi". No demos las medallas porque nos las pidan, demoslas a las personas que se lo merecen, a los que nos hacen la vida más fácil.

Una persona sola con constancia puede tener muchos triunfos, pero es una excepción, siempre hay alguien facilitando el camino, siendo cómplice de nuestras ilusiones y proyectos, pueden ser nuestros padres, parejas, amigos, aunque su ayuda no sea muy visible y espectacular, fácil de medir y publicitar, con su "estar ahí" logran ser el motor con el que logramos nuestros objetivos.
No les demos por hecho, agradecemosles, sin ellos no estaríamos donde estamos.

Si eres desdichado, abre bien los ojos.
Porque quien te rodea puede ser parte activa de tal desdicha, abraza a los que te hacen bien y destierra a los que te hacen mal. Y Sin miedo porque si los has desterrado injustamente ellos volverán a ti.

Huerto de Jovi
José y Virginia

viernes, 27 de junio de 2014

Sobre el arte de no perder el tiempo.

Sobre el arte, la magia y en ocasiones el milagro de que las cosas salgan cómo esperamos que salgan, que en ocasiones caemos en ciclos donde la experiencia acumulada de viejos éxitos parece abandonarnos a la vista de los resultados, el animo y la voluntad parecen no servir más que para complicar más las cosas, ser constante y coherente parece misión imposible, y cuando algo sale como esperábamos no nos lo acabamos de creer.

Como con cualquier cosa en la vida hay que buscar la fluidez, que es el signo que nos indica que vamos por buen camino.

Los obstáculos indican el trabajo a realizar, o que tenemos que reencontrar el camino de la fluidez pérdida, y como hace el agua, buscar la brecha que evita las grandes rocas y poco a poco, nada le impide llegar al mar.

Las cosas nos pueden salir mal por mil factores, el primero porque nos empeñamos en cosas que no corresponden en tiempo o en lugar, por lo tanto la prioridad seria buscar la fluidez y la segunda saber elegir el lugar y el momento, así como la compañía, no combinamos con todo el mundo, entonces es buscar o dejar que aparezcan las personas compatibles con nosotros, personas que valoren nuestro trabajo y nosotros el suyo, de tal forma que la relación se base en la creatividad y el crecimiento mutuo.

Saber decir "no", a lo que nos reste y alejarse de las personas que no nos valoren es más importante de lo que parece, no es tiempo para juegos de poder, vampirismo o zancadillas en el camino, es tiempo de eficiencia y de fluidez, de caminos y de gente que sumen, que nos aporten en la medida que les aportamos.

Es una época dura y distante con el sufrimiento ajeno, época centrada en uno mismo, en la que todo el mundo va evaluando lo que le apetece, lo que le satisface y descartando a la gente con problemas, a niños, ancianos, enfermos, parados... Todo se descarta en el altar del egoísmo propio. Se descarta la empatia para no sentirse atados a los demás, la libertad sin empatia es la capacidad de seguir adelante mientras los seres que te quieren van cayendo, una libertad muy valorada últimamente.

Pero algo tenemos que aprender de esa actitud, para que la marea egoísta y cortoplacista no nos saque del escenario, aprendamos a descartar las relaciones insanas que nos impiden crecer, evolucionar y nos alejan de las personas y circunstancias que realmente nos corresponden, para vivir en armonía con nosotros y el entorno. Cuando una persona que necesita nuestra ayuda, la reconoce y muestra gratitud, es una persona que suma, crece y crecemos con ella. Hay mil variantes de relaciones, la clave es armonía y fluidez. No es época de trabajar la paciencia, medirnos o aguantar a los gallitos de corral, es época de ser felices y creativos, y localizar a la gente con los mismos objetivos.

Los obstáculos nos evidencian una carencia, un punto débil, una área vulnerable con la cual debemos trabajar.
No es importante quien o que nos obstaculiza o nos haga daño, al contrario, nos está indicando donde trabajar, donde dedicar tiempo y atención. No existen culpables, ni siquiera uno mismo debe castigarse por tener un punto débil y haber sufrido a causa de ello, reconocer la carencia y trabajar en ella es suficiente. Huyamos de culpas y reproches, que nos atan al pasado, nos alejan de un futuro digno y nos impiden disfrutar del presente.

Tenemos que encontrar la solución, el punto de encuentro, hacer lo posible y si no se logra pasar a otra cosa. La vida es movimiento, no se complica, sigue adelante, una historia inacabada vuelve hasta que la terminamos, ya habrá tiempo de terminarla sin perder el buen animo y las formas.

José Enrique