viernes, 15 de noviembre de 2013

Gestión empresarial

La rapidez en reaccionar y adaptarse es la clave para que una empresa sobreviva, investigación, innovación, estar atentos a las necesidades y gustos del cliente, al cambiante mercado y a las crecientes normativas e impuestos, a la brutal competencia, a la casi nula circulación de liquidez y crédito, pero sobre todo a la caída de demanda. Sin demanda, sin consumo no hay comercio, ni fábricas que produzcan nada. En estos momentos las empresas que sobreviven lo hacen por una simple razón o consiguen liquidez vendiendo patrimonio o se las siguen arreglando para colocar deuda donde pueden, es la única buena gestión que funciona. Hace unos años hablaríamos de I+D, luego de fusiones, de cambios de timón para que el barco sobreviva a la tormenta, ahora simplemente pedimos a la tripulación "más madera" quemar lo que se pueda quemar mientras esperamos que la crisis se disperse, y confiando que el casco sea de metal para no tener la tentación de quemarlo. JEH